• MIÉRCOLES 11
  • de marzo de 2026

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Capítulos de la historia

Cáceres y el nacionalismo indígena en escena


Editor
José Vadillo Vila

Periodista

jvadillo@editoraperu.com.pe


Se llama la campaña de la Breña o de la Resistencia, cuando el campesinado del Centro conformó guerrillas articuladas por el general Andrés Avelino Cáceres. La astucia del militar ayacuchano permitió que tengan una eficacia frente al ejército invasor en zonas como el valle del Mantaro, en Junín, entre 1881 y 1884.

“La grandeza de Andrés Avelino Cáceres (1836-1923) es que ante la Guerra con Chile fue capaz de ir más allá de sus intereses de clase, de terrateniente. Cáceres, por un lado, promueve la organización de guerrillas en las comunidades y, al mismo tiempo, organiza el ejército del Centro”, explica el doctor Nelson Manrique.

Su libro Campesinado y nación. Las guerrillas indígenas en la Guerra con Chile acaba de ser reeditado por la editorial Taurus. El volumen apareció por primera vez en el año 1979 y su tesis central sostiene que la llegada agresiva de las tropas chilenas al valle del Mantaro generó un movimiento espontáneo de resistencia del campesinado.

–¿Cómo logró Cáceres el apoyo en la sierra central?

–Fue especialmente empático. Hablaba el quechua, se comunicaba muy bien y sus soldados lo adoraban. Además, tomó una serie de medidas agradables al campesinado: coordinó las acciones militares sin chocar con la cosecha ni siembra. Por eso las grandes movilizaciones se dan en julio, el gran mes de descanso de la tierra. Declaró canceladas las deudas por contribución personal de los indígenas para que combatan en el Ejército. Y las clases pudientes son las que financian la guerra. Eso generará el resentimiento de los terratenientes, su propia clase, pero gana al campesinado.

–En diversas manifestaciones del folclor de la sierra central permanece el cariño al taita Cáceres.

–Lo que se recrea muestra tanto el cariño a Cáceres como la persistencia del nacionalismo campesino. El campesino tiene una memoria distinta. La nuestra es letrada, se hacen libros, investigaciones; en cambio, la memoria del campesino se recrea en rituales, fiestas, artesanía. Su sobre la guerra hay que buscarla en festividades como Los Avelinos, la Macctada, La tropa de Cáceres, en los mates burilados de Mayocc (Huancavelica) o en las llicllas bordadas. La conquista de la conciencia nacional del campesinado no terminó con la guerra. Esa reserva de nacionalismo continúa viva, vigorosa, año tras año.

–Usted refuta la idea de que los indígenas no tenían una conciencia nacional.

–En 1879, no había elementos para construir un “nacionalismo positivo”, no había nada en común entre un criollo de Lima y un indígena de Apurímac. Lo que crea la conciencia nacional es la aparición del otro, del enemigo. La posición antichilena nos hace peruanos, más allá de indígenas, mestizos, blancos o terratenientes. El enemigo en común crea el “nacionalismo negativo”, que se desarrolló en la Guerra del Pacífico. Se trató de un estadio de la conciencia nacional. En la medida en que se construyen elementos en común, se construye un “nacionalismo positivo”, un segundo momento cuando tenemos una identidad, a partir de un conjunto de cosas que compartimos.

–Pero hay diferencias entre el campesinado del valle del Mantaro frente a otras zonas, como el Cusco.

–En el valle del Mantaro hay una particularidad; por razones que sería largo explicar no se desarrollaron haciendas y encomiendas. Predominaba un campesinado libre, pequeño propietario que tenía un terreno y una familia que defender; ellos tenían la encarnación de la patria en su heredad. No es casual que los guerrilleros del Centro traten a los chilenos como “muertos de hambre” porque se sentían económicamente superiores. Los huancas son muy orgullosos, han resistido a la dominación inca, han combatido durante la Guerra con Chile y contra Sendero Luminoso. Hay una tradición de altivez de la nacionalidad huanca, muy importante. Mientras que en el sur predominaban el gamonalismo y la hacienda. Era difícil que los campesinos del sur se sintieran identificados con la defensa de la nación como los del valle del Mantaro. Por eso, es importante no hacer falsas generalizaciones.

–Usted rebate la idea de que el nacionalismo solo puede existir con la creación de un mercado nacional.

–Fue un tema de debate con el doctor Heraclio Bonilla, quien señalaba la tesis de Stalin, que sin un mercado interno no había una burguesía nacional y, por lo tanto, no podía haber nación. Pero nuevas investigaciones anotan que es posible que el nacionalismo preceda a la nación. El nacionalismo es una subjetividad y circunstancias como una guerra pueden propiciar su aparición, tal como sucedió en el caso peruano.

–¿Se puede inferir que por el racismo se dio poca importancia a la campaña de resistencia indígena?

–Ricardo Palma, tras la batalla de Miraflores, echó mucho de la culpa a los indígenas. Se vendió la imagen de que el indígena combatía contra los blancos indistintamente fueran peruanos o chilenos. Es una tremenda falsedad y quedó como una verdad histórica. Al contrario, los terratenientes terminaron de colaboracionistas apoyando al Ejército chileno mientras que los campesinos se mantuvieron en la defensa de la nación. Creo que es importante trabajar por la restitución de la verdad histórica, profundizar en las investigaciones. Hay bastante por trabajar.

–Por el bicentenario se publican investigaciones reivindicando a otros actores de la gesta independentista, por ejemplo.

–Hay investigaciones en curso, pero tenemos una serie de dificultades: la poca importancia que se le da a la memoria histórica en el país. Es increíble que el Poder Judicial vaya a desalojar al Archivo General de la Nación, la memoria histórica del país. Hay una desatención hacia el pasado, que es la reconstrucción de nuestra memoria. Y es la memoria de la nación la que construye nuestra identidad como peruanos. Desgraciadamente, ningún gobierno se ha preocupado por la preservación de la memoria histórica.

–Hablando de memoria, hay registro escrito de la tropa chilena. En el caso peruano es, sobre todo, oral.

–En Chile, su estrato más mestizo tiene mayor proximidad a la escritura, y por eso tenemos testimonios escritos de sus soldados. En el Perú, lo que hay escrito de la población indígena es muy reducido porque existe la barrera lingüística. Un ejemplo es cuando Nicolás de Piérola manda traer reclutas del interior para defender Lima y llegan 10,000 hombres que no saben castellano, y en plena víspera de la batalla de San Juan sus superiores no han logrado enseñarles a cargar el fusil y los ponen en la primera fila. La falta de integración nacional también juega un papel importante en una guerra.

–Hay otro Cáceres: en el posconflicto, tranza con los terratenientes.

–Después de la batalla de Huamachuco (10 de julio de 1883) cambia la correlación de fuerzas y Miguel de Iglesias toma el poder apoyado por los chilenos. Cáceres opta por tratar de tomar el poder. Pero sin el apoyo terrateniente, no podrá realizarlo. Da un viraje, romperá la alianza con el campesinado y una vez que toma el poder desmovilizará las guerrillas y devolverá las haciendas ocupadas a los terratenientes. Desgraciadamente, es así. A pesar de todo, Cáceres es un héroe popular y continúa siendo homenajeado en las festividades que se hacen en la región central, que recrean la resistencia, donde él es un personaje principalísimo.

–Ya en 1979, en el centenario de la Guerra del Pacífico, faltaban estudios sistemáticos sobre la campaña de la Breña.

–Todavía hay bastante por investigar. Ha habido avances con investigaciones sobre comunidades y los pueblos, pero sería necesaria una historia general de la resistencia.

–¿Qué pasó con los archivos Cáceres, se perdieron?

–El Congreso autorizó que se entregasen los archivos de Cáceres a su hija Zoila Aurora para que elaborara una historia de la resistencia. Ella solo hizo un avance. No se sabe qué pasó con esos documentos (archivos) ni dónde podrían estar, desgraciadamente.

Racismo, una constante

“Hoy tenemos más elementos en común los peruanos. Por ejemplo, la identificación nacional con la selección de fútbol, todos nos sentimos peruanos, bajo la misma bandera, pero hay otros terrenos donde hay mucho por trabajar. Eso se ha visto en la última elección presidencial con un marcado racismo que sigue vigente. Es imposible construir una nación si no se erradica el racismo, que supone que existen seres humanos de distinta calidad. Y, por lo tanto, no puede haber democracia. El racismo tiene la función de mantener el orden en sociedades estamentales, donde se considera ilegítima la movilidad social. Entonces, el cholo Luis Sánchez Cerro al llegar al poder violó esa prohibición implícita. Lo mismo funciona con Pedro Castillo, es indígena y, por lo tanto, no es posible que sea presidente. Es el razonamiento detrás de la discriminación”, apunta el historiador.

Datos:

Cáceres articuló la resistencia campesina desde Cerro de Pasco hasta Ayacucho.

El Brujo de los Andes sumó en la campaña de la Breña dos tipos distintos de soldados:

1) Los campesinos movilizados en las guerrillas o milicias combatieron usando sus propios instrumentos de labranza y combatían en su propio territorio.

2) El ejército regular conformado por combatientes profesionales que podían ser movilizados en cualquier momento.