• VIERNES 12
  • de junio de 2026

Editorial

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Reflexionar en Fiestas Patrias

Si bien todos estamos llamados a ese esfuerzo introspectivo, son las autoridades las responsables de analizar si su actuación contribuye a lograr los grandes objetivos nacionales.

Pero la efeméride debe servir también como contexto para reflexionar sobre la situación actual y los desafíos que enfrentamos. Y si bien todos estamos llamados a ese esfuerzo introspectivo, son las autoridades las responsables de analizar si están contribuyendo a lograr los grandes objetivos nacionales.

Es preciso que el Poder Ejecutivo, encabezado por el presidente Pedro Castillo Terrones, evalúe su desempeño con sentido autocrítico y tome decisiones positivas que ayuden a recuperar la confianza del país. Es urgente evitar que se transmita a la ciudadanía la idea de que prima la improvisación, así como efectuar demostraciones tangibles de un compromiso sincero con la lucha anticorrupción. De conseguir tales cambios, el Gobierno alcanzaría mayor estabilidad y dejaría sin sustento las propuestas antidemocráticas de los sectores que por mezquindad nunca aceptaron el resultado de las últimas elecciones.

Además, es necesario que el Parlamento sopese su labor para determinar si es un actor que contribuye a la superación de la crisis o si, por el contrario, la confrontación con el Ejecutivo promovida el último año por muchos de sus integrantes es un factor que la ha acentuado. Este poder del Estado no debe perder la perspectiva del rechazo de la mayoría de la población, no solo por el enfrentamiento con el Gobierno, sino también, y en gran medida, por la aprobación de leyes controvertidas responsables de perjudicar reformas claves como la de la educación universitaria, entre otras.

Si ambos sectores de nuestra política no cambian de enfoque y, por el contrario, deciden prolongar actuaciones inconducentes es probable que la inestabilidad que padecemos desde hace buen tiempo se convierta no en la excepción sino en una regla lamentable, pues los que sufrirán las consecuencias serán todos los peruanos, especialmente los más pobres.

El Perú enfrenta amenazas y dificultades –como la pandemia del covid-19, el encarecimiento del costo de vida, el incremento mundial de la inflación y del precio de los combustibles, la escasez de fertilizantes, así como una posible crisis alimentaria, entre otras– que tornan urgente un golpe de timón que lo enrumbe y le permita salir de estas aguas turbulentas. Nuestra clase dirigente tiene el deber histórico de actuar en consecuencia con esa responsabilidad a fin de ofrecer salidas viables.

Los voceros del Ejecutivo y la flamante Mesa Directiva del Congreso han expresado su voluntad de buscar el consenso y una agenda común para solucionar los problemas de la Nación. Qué mejor ocasión que las Fiestas Patrias para llevar a la práctica ese compromiso.