Política
A diciembre, este modelo de atención comunitaria de la Dirección de Salud Mental (DSM) proyecta más de 6 millones de atenciones para más de un millón y medio de personas, superando lo realizado en años anteriores.
Carlos Bromley Coloma, médico psiquiatra de la DSM, informó que el problema más diagnosticado fue la ansiedad con 28.81%, seguido por la depresión (17.57%) y el síndrome del maltrato (15.12%).
Siguen los trastornos emocionales en niños y adolescentes, con 8.87%; los del desarrollo psicológico en niños y adolescentes (8.22%), y la psicosis (6.14%).
Bromley explicó que la población adulta es la que más se ha atendido por problemas de salud mental en el país, con un 35.18%, seguida de la población joven (22.17%) y la infantil (17%); en cuarto lugar se encuentran los adolescentes (14.50%) y, finalmente, los adultos mayores (11.16%).
“Preocupa que la población infantil y adolescente sumen el 31.5% de casos atendidos. Además, la población masculina es la que más se ha atendido, con un 59.95%, mientras que la femenina es del 40.05%”, indicó.Al respecto, el especialista del Minsa dijo que lo primero que debe preocuparnos de la ansiedad y la depresión es que en casos extremos pueden cobrar vidas, pues esta población está más expuesta al suicidio, que se ha incrementado en el país, pasando de 638 en el 2019 a 655 en el 2020; 712 en el 2021. En lo que va del 2022 suman 513.
Señaló que el segundo lugar de preocupación es la gran discapacidad que generan los problemas de salud mental en la población, pues en el último estudio de la carga de enfermedad en el país, el Minsa reveló que los trastornos mentales y del comportamiento ocuparon el primer lugar, produciendo una pérdida de 668,114 años de vida saludables (13.7% del total), principalmente determinada por el componente de discapacidad (AVP, años de vida perdidos por muerte prematura: 1%; AVD, años de vida perdidos con discapacidad: 99%).
El impacto del covid-19
Bromley comentó que la depresión y la ansiedad son los problemas de salud mental más recurrentes porque al igual que sucede en el mundo, la pandemia del covid-19, así como el incremento de los factores psicosociales que impactan sobre la salud mental de las personas (pobreza, desempleo, anomia social), ocasionan el aumento de las cifras de ansiedad y depresión en la población.