• VIERNES 3
  • de abril de 2026

Economía

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precariedad amenaza a los delivery en américa Latina

Repartidores enfrentan problemas de abuso laboral

Se quejan por no tener seguro social ni seguro de accidentes.

En países como Chile, por ejemplo, se han convertido en uno de los mejores flotadores para miles de migrantes irregulares atrapados en el laberinto burocrático que supone intentar lograr una visa estable y un permiso de trabajo.Esta situación permite los abusos por parte de las empresas, que han aumentado de forma considerable su volumen de negocio en el marco de un modelo de economía liberal que les favorece, junto con la alta penetración de internet.

IndependientesDe acuerdo con el último informe del Ministerio del Trabajo, el número se acerca a 300,000, de los cuales un 43% son chilenos y un 57% extranjeros, sobre todo venezolanos (42.5%), seguidos de colombianos (4.4%) y peruanos (3.5%), en su mayoría hombres.

La situación laboral de estos riders, la mayoría trabajadores independientes, se rige por la llamada Ley Uber y la Ley 21431, que modifica el Código del Trabajo y establece normas comunes aplicables a todos los trabajadores, sean asalariados o independientes.

En Brasil, que según un estudio de la escuela de negocios Fundación Getúlio Vargas (FGV) supone la mitad del mercado de entregas a domicilio de comida en América Latina, los problemas apuntan a la amenaza de monopolio e igualmente a la precariedad laboral, cuestiones que el gobierno de Lula da Silva asegura estar dispuesto a combatir.

“No es posible que en el Brasil del siglo XXI alguien tenga que trabajar más de 14-16 horas para a veces ni ganar un salario mínimo y quedarse entre seis y siete años sin reajuste de tarifas”, señaló recientemente el ministro de Trabajo, Luiz Marinho.

Para Gilberto Almeida dos Santos, presidente del Sindicato de Mensajeros, Motociclistas, Ciclistas y Mototaxistas de Sao Paulo, el mayor del país, el gremio afrontó en los últimos seis años un régimen de casi explotación en las condiciones de trabajo. “Las empresas tienen que entender que ya estuvieron por seis años explotando a los trabajadores y les llegó la hora de resolver la situación”, principalmente la de la “seguridad social” estipulada por ley, afirma.

Argentina

En Argentina, el mercado se reparte entre más de una docena de empresas, que en la actualidad entregan a domicilio el 67% de los productos comprados por canales electrónicos frente al 39% antes de la pandemia, según un informe de Kantar y la Cámara Argentina de Comercio Electrónico.

“Muchos empresarios del sector gastronómico dicen que lo instalaron en la pandemia” y que ahora “es muy difícil volver atrás porque el canal de ventas lo tienen absorbido estas empresas”, explica el responsable de Encuadramiento e Inspecciones de la Asociación Sindical de Motociclistas Mensajeros y Servicios, Gonzalo Ottaviano.

Los trabajadores están considerados colaboradores o socios independientes y los repartidores funcionan como una suerte de autónomos: declaran por medio de un régimen llamado monotributo y facturan a las empresas por el trabajo desarrollado.

No existe una regulación para estas empresas en el ámbito estatal.