• MARTES 21
  • de abril de 2026

Opinión

FOTOGRAFIA
Apuntes

Los carnavales, una celebración a la vida


Editor
Ricardo Montero

Periodista


Desde siempre, los usuarios de Google abandonamos la búsqueda si no encontramos en la primera página lo que necesitamos. Así se fue formando la siguiente metáfora: “El mejor sitio para esconder un cadáver es la segunda página de resultados de Google”. Si bien suena a chiste, en el fondo es muy cierto lo que se afirma. Más del 80% de los usuarios no pasa de la primera página. En consecuencia, si el resultado que requerimos no está en la primera página, es bastante remoto su hallazgo.

La Biblioteca Nacional describe al carnaval como una fiesta tradicional marcada por el colorido y la alegría en Áncash, Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Junín, Puno y otras regiones. Los participantes combinan música, danzas, pasacalles, disfraces, festivales gastronómicos y juego con agua.

Hasta ahí, los carnavales peruanos parecen una réplica de famosos carnavales en otros países. En Sudamérica, sobre todo en Brasil, y en Europa, los carnavales también se celebran con fiesta, colorido y alegría. Sin embargo, el festejo en nuestro país, a diferencia del extranjero, es que nuestras celebraciones están asociadas a tradiciones peruanas milenarias fusionadas con costumbres europeas. Se celebra la vida que ofrece la Pachamama.

No es casual que estas fiestas estén relacionadas con actividades propiamente agrarias, como la siembra y la cosecha. Los pukllay, palabra quechua que en una traducción libre al español se podría entender como juegos, son las fiestas de tradiciones y colores, de bailes y comparsas por el inicio de las cosechas en el Perú, explica la Fundación BBVA. De ahí que se celebren entre febrero y marzo, pues los incas consideraban a esos meses como los de la maduración de la tierra, tiempo en el que los campos se llenaban de flores. Agradecían a la Pachamama sacrificando llamas negras, celebrando ritos religiosos para agradecer a los dioses con ofrendas de oro y plata, y luego de largos y silenciosos ayunos daban paso a la danza y al canto.

Como dije en el primer párrafo, me llama la atención la pobrísima presencia, al menos en Google, de instituciones públicas en el fomento de esta celebración, que además de mover la economía es el agradecimiento a la vida. Los carnavales nos identifican como peruanos, nos dan la oportunidad de avanzar en comparsa sin distinciones entre unos y otros. Los carnavales nos dan una pausa. Los carnavales nos dan el espacio en el que encontramos nuestras diferencias, pero sobre todo nuestras igualdades.

El Diario Oficial El Peruano no se solidariza necesariamente con las opiniones vertidas en esta sección. Los artículos firmados son responsabilidad de sus autores.