• SÁBADO 13
  • de junio de 2026

Cultural

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Warmisitay de plata

Milena Warthon ganó la Gaviota más preciada de la competencia folclórica de Viña del Mar.

Milena Warthon, quien lució una minipollera rojiblanca, venció en la final a Laia, de Chile, y Fran Di, de México. Su triunfo la convirtió en tendencia en las redes sociales.

Bonito mensaje

“Yo llegué a Chile sabiendo que mi canción “Warmisitay” tenía un bonito mensaje, que estaba concursando con la canción adecuada, pero la competencia ha estado demasiado reñida. Todos somos demasiado buenos. Yo empecé el día diciendo que pase lo que pase me siento ganadora. Estoy muy agradecida con mi país y con el pueblo chileno porque me han recibido de la mejor manera”, manifestó emocionada tras su sensacional triunfo artístico.

“Warmisitay” es un ritmo andino pop, compuesto para su abuela Teresita.

“Teresita, mira hasta dónde hemos llegado. Desde Apurímac hasta Chile. Yo, Milena Warthon, tengo 22 años, y soy una mujer andina, porque lo llevo en la sangre, en mi rostro y en mi historia. Pase lo que pase hoy, créanme que me siento ya una ganadora por haber contado mi historia”, había tuiteado la joven.

Momento de reflexión

Milena aún lo está procesando todo. “Ha sido una locura. Ayer, al recibir la gaviota, me puse a reflexionar acerca de todo lo que hemos tenido que pasar hasta llegar hasta este preciso momento. Ser artista en el Perú no es fácil. No saben cuántas veces he tenido que caer y reconstruirme, cuantos no he tenido que aceptar para llegar hasta aquí”, dijo la artista.

“Hoy, está Gaviota toma un significado único no solo para mí. Está Gaviota es de todos ustedes, los que han tenido que lucharla conmigo, todos los que alguna vez me mandaron un mensaje de aliento, los que disfrutan de mi música, de todas las niñas que me dieron sus cartas y pulseras, de mi familia, de mis mejores amigos, de mi equipo”, expresa con la emoción que lleva dentro de sí.

“Esta Gaviota es de un país que aún no ve claramente que su mayor riqueza está en su diversidad y de una cordillera que nos une cuando es necesario, a pesar de las fronteras. Esta gaviota es de esa Milena de 8 años que se subió a la tarima del colegio a cantar y es la confirmación de que las niñas andinas también podemos ser superestrellas, podemos ser lo que soñemos”.

Señala, además, que espera que “esta Gaviota sea el símbolo de reflexión de cuánto nos falta avanzar como sociedad. Yo no vivo con los ojos cubiertos, día a día lucho con comentarios racistas, misóginos y más. Día a día lucho con gente que no entiende que nosotras no debemos rendirle cuentas a nadie, ni encajar en ningún ideal. Nosotras somos como somos y eso es más que suficiente”.