• MIÉRCOLES 1
  • de abril de 2026

Deportes

FOTOGRAFIA
María Pizarro es una de las más brillante exponentes del sóftbol nacional

Lanzada al éxito

Fue artífice de la clasificación de Perú a los Juegos Panamericanos 2023.

Pizarro aún recuerda aquella vez cuando a su colegio, la Institución Educativa Nº 161 Moisés Colonia Trinidad de San Juan de Lurigancho, llegó un grupo de personas para presentar el sóftbol, una disciplina de la que no había escuchado, mucho menos sabía cómo se jugaba. Tenía 13 años y la primera relación con la disciplina no fue muy amigable porque al formar parte del currículo de su escuela era una obligación aprenderlo.

Al principio, le costó conocer sus reglas, pero poco a poco se fue interesando hasta convertirse en una de las más sobresalientes de la clase. Sus ganas de dominar más el bate la llevaron a practicarlo hasta el cansancio, eso le ayudó a tener un vertiginoso avance que le permitió entrenar en la selección peruana, convirtiéndose en una de las más jóvenes en ser parte de un combinado nacional; ella lo alcanzó en tiempo récord.

Sus ganas de posicionarse como una deportista de élite la llevaron a ser considerada como la mejor pitcher nacional del primer equipo peruano en ganar un cupo para los Juegos Panamericanos Santiago 2023. Este logro la motiva aún más, por lo que se mentaliza en traer una medalla para el país. Sabe que no es tarea fácil, pero con entrenamiento, esfuerzo, disciplina, implementos y la infraestructura de las sedes Legado Videna y Villa María del Triunfo su meta es alcanzable.

Por una medalla

“Van países demasiado fuertes, pero nunca lo vemos imposible, siempre vamos a un campeonato a luchar por una medalla, y claro que es posible, el deporte me enseña que no hay imposibles. Mentalizándonos, esforzándonos, perseverando todas las metas son alcanzables”, recalcó.

A sus 18 años, María se convierte en uno de los baluartes de la selección de mayores que no clasificaba a unos Juegos Panamericanos desde hace 35 años; ello marca un hito importante a nivel deportivo y que la ha unido más a sus compañeras, a las que considera su familia, pues su mamá vive en Italia desde hace varios años, donde busca una mejor estabilidad económica.

“El sóftbol me enseñó a ser más responsable, más cuidadosa con todo, a entender que con disciplina y esfuerzo se pueden hacer realidad nuestras metas. Con el tiempo, mis compañeras de la selección se convirtieron en mi familia, nos vemos a diario, fuera de los entrenamientos y eso hace que seamos muy unidas”, afirmó.