• VIERNES 1
  • de mayo de 2026

Editorial

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Simulacro imprescindible

“[...] es imprescindible que la población en su totalidad participe en el simulacro, en coordinación con sus autoridades locales y regionales, con el fin de aprovechar al máximo las lecciones y mejorar la capacidad de respuesta.

En primer lugar, estos ejercicios son fundamentales porque pueden ayudar a la población a comprender mejor los peligros potenciales y las medidas preventivas que deben tomar en caso de un evento real. Al practicar los procedimientos de evacuación y las medidas de seguridad en un entorno simulado, se podrá estar mejor preparados para actuar rápidamente en caso de una emergencia auténtica.

Los simulacros también contribuyen a mejorar la coordinación y la respuesta de los servicios de emergencia y las autoridades en caso de una tragedia. Estos entrenamientos pueden proporcionar una oportunidad para que las agencias de asistencia trabajen juntas y practiquen la articulación de esfuerzos en una situación simulada. El resultado será una mejor actuación en menor tiempo.

Por último, al simular un peligro, es posible identificar las debilidades en los planes de emergencia y las medidas de seguridad, lo cual permitirá ejecutar acciones para garantizar su actualización con miras a una mayor efectividad.

Por lo expuesto, el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) exhortó a la población nacional a participar en el próximo Simulacro Nacional Multipeligro, programado para el 31 de mayo, a las 10:00 horas, y cuya finalidad es fortalecer las capacidades de preparación y respuesta de las entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd) y de los peruanos en general para responder de manera eficiente y oportuna ante peligros de origen natural o inducidos por la acción humana.

Es necesario recordar que nuestro país está amenazado de forma permanente por la posibilidad de sufrir desastres naturales, como un sismo de gran magnitud seguido por un tsunami, fuertes lluvias, deslizamientos y desbordes de ríos, entre otros eventos, así como por peligros generados por la actividad de las personas. Ante ello, es imprescindible que la población en su totalidad participe en el simulacro, en coordinación con sus autoridades locales y regionales, con el fin de aprovechar al máximo las lecciones y mejorar la capacidad de respuesta.

Resulta pertinente, además, recordar a la ciudadanía que debe identificar los peligros a los que están expuestos, a fin de organizarse, elaborar o repasar el plan familiar de emergencia, identificar las rutas de evacuación y las zonas seguras, así como los puntos de reunión en las cercanías de sus viviendas, centros de estudios o trabajo, entre otras acciones.

Participar en este ejercicio es una responsabilidad con el país y con nuestras familias. Llevar a cabo las acciones propuestas pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte, razón más que suficiente para tomar atención y contribuir con el esfuerzo que las autoridades desarrollan con el fin de mejorar la preparación ante cualquier desastre.