• JUEVES 2
  • de abril de 2026

Cultural

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Loreto: Carnaval Amazónico de Iquitos es declarado Patrimonio Cultural de la Nación

Ministra de Cultura, Leslie Urteaga, hizo el anuncio durante su visita a Iquitos a dónde llegó para presentar la convocatoria a los Estímulos Económicos 2023.

“Iquitos y Loreto tienen un sinfín de costumbres y tradiciones que se pueden poner más en valor, por lo que es importante la declaratoria del Carnaval Amazónico para poder preservarlo”, resaltó la ministra, Leslie Urteaga.

Mediante resolución Viceministerial N ° 000126-2023-VMPCIC/MC, publicada en el Diario El Peruano y firmada por la viceministra de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales, Haydeé Victoria Rosas Chávez, se reconoce a esta festividad por fomentar la unión y sentido de pertenencia de la población iquiteña.


Respecto a los antecedentes del Carnaval Amazónico de Iquitos, fuentes históricas indican que los misioneros de la orden religiosa Compañía de Jesús llegaron a la Amazonía peruana en el siglo XVII, donde averiguaron sobre las creencias y celebraciones de la población indígena con el objetivo de facilitar su discurso en torno al Dios y al diablo cristiano.

Los misioneros jesuitas llevaron consigo los usos de las festividades europeas, eclesiásticas y populares al territorio Amazónico: celebraban con solemnidad el Corpus Christi, la Semana Santa o a los patronos de las reducciones, siendo estas fiestas consideradas como oficiales y propias del calendario litúrgico. 

El Carnaval Amazónico de Iquitos es trascendental para los habitantes de esta zona del país. De acuerdo con información provista, las raíces de esta expresión cultural tienen un origen ancestral y prehispánico, pues este carnaval es el resultado de la fusión de fiestas tradicionales de los pueblos amazónicos originarios, con festividades cristianas traídas a estas latitudes por los misioneros religiosos europeos. 

En estas fiestas carnavalescas, se ejecutaban juegos en torno a un árbol del cual colgaban regalos, siendo este árbol conocido en la actualidad como húmisha. Esta última se sigue desarrollando hasta hoy, siguiendo el modelo de entonces: se colocaba un árbol en medio de la plaza, en el cual el misionero colgaba tabaco, cuchillos, hachas y anzuelos; así como la población catequizada lo adornaba con chontas, frutas y algún animal. 


Luego, danzaban alrededor del árbol con el cuerpo pintado de rojo con achiote, al son de tamborcillos y flautas. Progresivamente, cada participante, con un hacha adornada y afilada, daba cortes al árbol hasta que este caía y las gentes agarraban los objetos colgados. Luego, paseaban por el pueblo cargando el tronco, brincando, bailando y entonando temas musicales.

Actualmente el Carnaval Amazónico de Iquitos se desarrolla en determinados puntos y se festeja los días sábado y domingo anteriores a la cuaresma, mientras que en otras regiones se celebra exactamente los tres días antes de la cuaresma, iniciando el domingo y terminando el martes, siendo al día siguiente miércoles de ceniza. 

Los capataces

Las cuadrillas son dirigidas por un capataz, quien a su vez coordina con otros capataces para formar el contingente que visitará las húmishas, que destaca dentro de toda la celebración de la festividad el día domingo, pues ese día las personas ya están disfrazadas y enmascaradas para ocultar su identidad, mientras comen, beben y danzan alrededor de la húmisha. 

La persona cuyo corte tumbe la húmisha, asume la obligación ante sus vecinos de ser el coordinador principal de esta actividad al año siguiente, durante el carnaval. Por todo eso es que se reconoce a esta festividad como Patrimonio Cultural de la Nación, para preservarlo para las próximas generaciones.

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