• MIÉRCOLES 22
  • de abril de 2026

Opinión

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¿Y nuestro sistema educativo?

La esencia de la articulación del sistema educativo más allá de lo administrativo.


Editor
Miguel Gerardo Inga Arias

Decano de la Facultad de Educación de la UNMSM


Según ese mismo marco normativo, el Estado, por intermedio del Ministerio de Educación, es responsable de preservar la unidad del sistema y que la sociedad participe directamente en la gestión de la educación a través de los Consejos Educativos que se organizan en forma descentralizada. Aquí es donde juega un papel fundamental el Consejo Nacional de Educación (artículo 81), órgano especializado, consultivo y autónomo del Ministerio de Educación, pues da la legitimidad necesaria para no perder las perspectivas de las políticas públicas de mediano y largo plazo consagradas en el Proyecto Educativo Nacional y poder establecer el diálogo nacional que permita lograr acuerdos y compromisos a favor del desarrollo educativo del país mediante el ejercicio participativo del Estado, la sociedad civil y la empresa. De allí la importancia de convocar a personalidades reconocidas y representativas, garantizando pluralidad e interdisciplinariedad.

La esencia de la articulación del sistema educativo más allá de lo administrativo está en tener claro el sentido de la educación, es decir, su finalidad: la construcción permanente del ser humano. Es con la interacción social en contextos o situaciones determinadas que se van desarrollando nuestras distintas potencialidades (capacidades), las cuales nos permitirán encontrar respuestas a problemas concretos y reales, ya sean inmediatos o que requieran mayor reflexión; constantemente estamos procesando las diferentes informaciones que observamos y percibimos, y que nos permiten sentirnos bien con nosotros mismos y con los demás, valorando más nuestra convivencia. En otras palabras, definir que nuestra educación se da toda la vida nos compromete a desarrollar nuestras competencias sociales y comunicativas (habilidades blandas); así como nuestras competencias cognitivas (rigor científico). Si nuestro sistema educativo comprende las etapas de educación básica (niveles inicial, primaria y secundaria) y la superior, ya sea técnico-productiva o universitaria, se debería compartir la misma concepción del enfoque del aprendizaje por competencias; pues “la estructura del Sistema Educativo responde a los principios y fines de la educación” (artículo 25).

Por ello, si el Ministerio de Educación es el órgano del Gobierno nacional que tiene por finalidad “formular, aprobar, ejecutar y evaluar, de manera concertada, el Proyecto Educativo Nacional y conducir el proceso de planificación de la educación” (artículo 80), debiera establecerse el diálogo permanente, por medio de la Dirección General de Educación Superior Universitaria (Digesu) y el CNE, con las universidades del país, las cuales por autonomía universitaria son garantía de conocimiento científico y responsabilidad social. Esto permitiría articular el perfil de egreso de la educación básica con el sentido de los estudios generales en la universidad.

Finalmente, si el Ministerio de Educación tiene como una de sus funciones “definir, dirigir y articular la política de educación, cultura, recreación y deporte, en concordancia con la política general del Estado” (artículo 79), debería manejar la misma base de datos de las instancias descentralizadas: dirección regional de educación(DRE), unidad de gestión educativa local (UGEL) y de las instituciones educativas (II. EE.); así como la relación ordenada y fluida entre especialistas del Minedu, DRE, UGEL y las comunidades docentes de las II. EE.

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