• LUNES 11
  • de mayo de 2026

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FOTOGRAFIA

¡Bendícenos, apu Huaytapallana! [reportaje gráfico]


Editor
José Antonio Vadillo Vila

Periodista

jvadillo@editoraperu.com.pe


Siglos antes de que el Picaflor de los Andes acallara los vientos entonando “¡Precioso Huaytapallana!, guardián de mi valle hermoso”, ya los huancas subían por estas fechas hasta las faldas del apu tutelar del valle del Mantaro, el Huaytapallana, para el “tinyacuy”, agradeciendo al grandioso nevado por lo brindado durante año y solicitarle –con humildad y respeto, y si no fuera mucha molestia– mejores frutos de sus tierras y fertilidad de sus animales, para el año que empieza.

El domingo 23 de julio, con el tinyacuy se iniciaron las festividades del patrón Santiago, también conocido como “Tayta Shanti”, como se le dice con cariño por estos lares a la fiesta de la herranza.

Desde la madrugada las siluetas de maestros andinos y familias de peregrinos, que subían por las faldas del Huaytapallana, confundiéndose con las cantaoras y las orquestas típicas que subían para realizar el pagapu.

Los hijos de Huancayo llegaban en autos y camionetas, y los de las comunidades aledañas preferían hacerlo a pie, como aprendieron de sus padres y demás ancestros.

Debido al cambio climático y la disminución de sus nieves, se ha restringido el ingreso de los peregrinos y visitantes a las cimas, donde se ubica el espacio glaciar del Huaytapallana.

Los mejores frutos

Todos tenían por denominador común la fe y cargaban alforjas con lo mejor de lo mejor para brindárselo al nevado tutelar en una “mesada”, con las mejores semillas, velas, chichas, cervezas, y no faltará el “quinto”, formado por las cinco mejores hojitas verdes de la coca. Con todo ello conforman el “pagapu” o “mesada”, que se ofrece en una manta al apu Huaytapallana.

Los maestros andinos dirigen la ceremonia. Se cava un hoyo donde se enterrará la mesada, para que el apu reciba las ofrendas en señal de reciprocidad y agradecimiento de todo lo que nos ha dado a lo largo del calendario que arrancamos.

Mundo dual

El fotógrafo Javier Ninanya, presidente de la Asociación Hatun Mayu (“río grande”, en quechua), recuerda que la cosmovisión andina es híbrida, sincrética, donde lo andino y lo occidental se amalgaman, y la ritualidad alrededor del Tayta Shanti o Santiago no es la excepción.

Porque al componente andino místico coexiste con la tradición judeo-cristiana. En la Área de Conservación Regional Huaytapallana también están las capillas de dos figuras católicas: la Virgen de la Nieves y el patrón Santiago. Los peregrinos, además de realiza el pagapu al nevado también rinden oraciones, flores y demás regalos a estas imágenes, y piden favores al Tayta Shanti. Todo sirva para iniciar un nuevo ciclo próspero de cosechas y buenos ganados.

Hatun registro

Los reporteros gráficos de Huancayo y Concepción del colectivo Hatun Mayu (Ninanya, Yershon Vilca, Bryan Ojeda y Kevin Pérez) registraron este año el tinyacuy, el 23 de julio, con la que se inicia la fiesta de la herranza en el valle del Mantaro.

Al día siguiente, 24, registraron la fecha principal de la festividad, que se traslada al corazón del valle del Mantaro, donde familias y comunidades realizan de madrugada el “luci luci”, encendiendo fogatas con manojos de paja y bailando alrededor de los corrales de sus animales. ¿El fin de esta festividad pagana? Que los ganados se reproduzcan en abundancia, den carne, leche, lana, etcétera.

Luego se desarrolla el “cintacuy” o “cintachi”; se colocan aretes nuevos a los animales, y los dueños de los animales visitarán y vestirán con regalos a la pastora que cuida de sus animales. No faltarán las espumantes cervezas, las gaseosas al tiempo, las frutas y otros.

Apunta Ninanya que estas son otras maneras de agradecer, de ser recíprocos, siempre siguiendo con la cosmovisión andina y buscar la fecundidad de sus animales.

Después, se inicia el Santiago o fiesta de la herranza, cuando en cada rincón del valle del Mantaro se escuchen a las cantoras de música autóctona, acompañadas de una tinya y un violín, o, los más pudientes contratarán orquestas típicas que con sus saxofones alegrarán los corazones.

Blanco y negro

El proyecto de los Hatun Mayu es documentar un par de años más todas las actividades del Santiago y, luego, elaborar proyectos como exposiciones y otros.

Con respecto al uso del blanco y negro, Ninanya comenta que siendo la festividad tan colorida, el colectivo optó por el registro monocromático porque es “más visceral”, “no te distrae de los otros elementos, y te lleva al tema en sí”.

Datos:

El nevado de Huaytapallana fue reconocido en el 2011 como Área de Conservación Regional.

La Asociación Hatun Mayu se fundó hace tres años con el fin de “documentar al hombre peruano en sus diferentes espacios geográfico, tanto naturales como artificiales”.

Reúne a 12 “fotógrafos emergentes” de Andahuaylas, Junín, Puno, Chimbote, Cajamarca, Cusco y Lima Provincias.