Central

Periodista
jvadillo@editoraperu.com.pe
A las cinco de la mañana, las 26 estaciones de la Línea 1 del Metro de Lima abren sus puertas y los 44 trenes eléctricos inician las operaciones a una velocidad promedio de 40 kilómetros por hora, recorriendo 11 distritos entre San Juan de Lurigancho y Villa El Salvador.
La Línea 1 del Tren de Lima moviliza, en un día de operaciones común, más de 500,000 pasajeros. El vertiginoso movimiento de pasajeros no se detendrá hasta 17 horas después, a las 10:00 de la noche, cuando salga el último servicio del día.
Horas punta y valle
En las horas punta operan 40 trenes que recorren los 33 kilómetros de la vía. Salen cada tres minutos. Y cada uno recibirá hasta un máximo de 1,200 pasajeros. En hora valle se desplazan 26 trenes, y la periodicidad baja a cada seis o diez minutos.
Hay agentes de vigilancia y cámaras de seguridad en los hall, explanadas y andenes de cada estación. Los altavoces reproducen cada número de minutos mensajes informativos y llamadas de alerta cuando los pasajeros incumplen la prohibición de cruzar la línea amarilla cuando no hay un tren detenido.
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Le sorprenderá saber que existen personas que bajan a los durmientes para miccionar; otros intentan cruzar por entre los rieles al otro lado para tomar el tren que viene en sentido contrario. O, los más, bajar para recuperar el celular caído.
Los vigilantes deben estar atentos. También se desplazan por los coches para verificar que los viajes se desarrollen sin contratiempos. Y cuentan con protocolos, por ejemplo, para ayudar a personas con movilidad o visión disminuida.
Las estaciones cuentan con tópicos y hay cuatro ambulancias para toda la operación. Cada andén cuenta con un botón de emergencia. Un encargado responderá al usuario en cualquier momento desde el Puesto Central.
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Corazón de la operación
El Puesto Central de Operaciones en Villa El Salvador es, a la vez, el corazón y el cerebro de toda la operación de la Línea 1 del Metro de Lima. En las pantallas negras, los operadores visualizan el recorrido en tiempo real de los trenes y los andenes, desde Bayóvar hasta Villa El Salvador. Cada tren en movimiento se representa con el color verde y uno detenido es de color rojo.
“Tenemos que velar por la integridad de los usuarios y los colaboradores, asegurar que la experiencia de nuestros usuarios sea la mejor dentro de este medio de transporte”, explican los encargados.
Con la tecnología de seguridad, desde este centro se puede encaminar o detener un tren si se requiere. Además, hay una serie de medidas desde la propia cabina del conductor con ruidos acústicos y otras medidas que alertan si el conductor quiere ir más allá de la velocidad establecida. El sistema de cada tren también puede identificar lo contrario: si el conductor no avanza, en la cabina de mando se activaría una alerta de ‘hombre muerto’, y la unidad automáticamente frenaría.
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Puntualidad
En estas pantallas se miden dos variables: la puntualidad del sistema férreo y la cancelación del servicio. Porque basta que un tren se demore tres minutos para que todos los trenes tengan similar retraso. Por ello, frente a un evento o una cancelación, desde aquí se trabaja para no perjudicar el flujo ferroviario.
Dos operadores hacen el seguimiento a los paneles principales, donde se visualizan las 442 carreras diarias (221 de sur a norte y 221 de norte a sur). Una carrera es el recorrido de un tren por las 26 estaciones de la Línea 1. Utilizan radios tipo Tetra para comunicarse con todos los conductores y las estaciones de la Línea 1.
Un tercer operador se encarga de administrar el sistema férreo para que responda como requiere la empresa concesionaria, bajo las regulaciones del Ministerio de Transportes y Comunicaciones.
Los operadores hacen maniobras técnicas para la circulación de los trenes, respondiendo para que las unidades estén en el lugar que les corresponde. Trabajan directamente con los patios maniobras en Bayóvar y Villa El Salvador, que aparecen como ramificaciones finales en las pantallas, y así lograr despachar el último tren en hora, de acuerdo con el compromiso que se tiene con los distritos que recorre este servicio ferroviario urbano.
La meta de los operadores es que el 85% de las carreras esté en hora. En la actualidad, el promedio de puntualidad supera el 95%. Eso es un dato muy útil para el usuario que quiere llegar a tiempo a su destino.
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Un segundo equipo se encarga de velar por los usuarios: chequean que los pasajeros cumplan con no pasar la línea amarilla en los andenes para esperar el tren. Y desde aquí pueden llamar la atención de un usuario en falta, de los andenes (derecho o izquierdo) de cada estación.
Además, desde aquí se administran las cuotas de pasajeros de cada estación, midiendo la cantidad de los usuarios que se reciben en las explanadas de las estaciones.
Emergencias
En caso de una emergencia de salud, en el Puesto Central también trabajan expertos en enfermería que se encargarán de indicar a los colaboradores los pasos para atender de una manera eficaz a una persona hasta que lleguen los bomberos o la ambulancia.
Por último, en la mesa también hay un mando centralizado con dos operadores, que velan las 24 horas, los siete días a la semana, para que la electricidad fluya por las 26 estaciones y los trenes caminen a la velocidad necesaria. Abren y cierran los circuitos eléctricos en caso de picos de energía. Y hasta se podría apagar los suministros de una estación.
Para cumplir con su operación, la Línea 1 cuenta con tres grandes estaciones de alta tensión que transforman la energía y alimentan a 11 subestaciones rectificadoras y a toda la línea férrea.
Seguridad
En esta misma torre de Villa El Salvador, la seguridad cuenta con un espacio en específico: el Centro de Control y Seguridad, que monitorea las 26 estaciones de la Línea 1 del Metro de Lima, mediante 440 cámaras, a cargo de un staff integrado por tres operadores y un miembro de la Policía Nacional del Perú (PNP), que trabaja 24 horas, pues cuando se cierra el servicio al público se inician diversos trabajos en las vías y estaciones.
Este centro está conectado directamente con todas las unidades especializadas de la PNP, además de las 96 comisarías que existen en la toda la vía, para actuar de forma inmediata e integrada ante cualquier situación.
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Taller de material rodante
En el taller de material rodante se hace el mantenimiento completo de las unidades ferroviarias, desde un nivel básico, que incluye limpieza y mantenimiento, hasta lo más complejo, cuando los trenes llegan al millón 200,000 kilómetros y se debe hacer un cambio completo. Se trabaja con piezas de fabricante, ya que son normadas, pues se tiene en juego la vida de muchas personas. En el taller de Villa El Salvador de la Línea 1 trabajan 200 técnicos. De ellos, solo seis son mujeres. En el Perú, no existe una especialización en mantenimiento ferroviario, y este taller es una suerte de escuela donde se ofrece la inducción técnica sobre los diversos sistemas del tren, cada uno con sus propios parámetros. Hoy, que suma 12 años de operaciones, hay técnicos formados aquí que han sido contratados para trabajar en las redes de trenes de Francia.
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minutos toma el viaje entre las estaciones Bayóvar, en SJL, y Villa El Salvador.