Opinión
Director de la Escuela de Posgrado de la Universidad Norbert Wiener
Lo primero es hablar del fortalecimiento de las capacidades y sistemas administrativos de las universidades nacionales. ¿Cuáles son los estándares de calidad en los servicios de soporte y sistemas administrativos que debe cumplir una universidad nacional peruana para lograr sus objetivos? La respuesta está en establecer las normas mínimas de calidad que permitan eficiencia en los sistemas administrativos, un ejemplo son las certificaciones de calidad ISO, como un estándar mínimo de obligatorio cumplimiento.
Lo segundo es el liderazgo de los sistemas administrativos de la universidad y el proceso de mejora continua. La Ley Universitaria señala en su artículo 74°: “La universidad cuenta con un director general de administración, designado por el Consejo Universitario, a propuesta del rector”. El perfil del director general debe definirlo Servir, enfatizando en las competencias y experiencia en manejo de dichas magnitudes con probidad y eficiencia. Igualmente, los equipos profesionales multidisciplinarios que acompañen al director general deben cumplir con mínimos estándares profesionales, certificaciones, trayectoria, probidad en el desempeño de sus funciones y estar bien remunerados para atraer talento.
En tercer lugar, el impacto en la sociedad y su ejecución presupuestal. Los desafíos del milenio deben ser enfrentados por profesionales bien formados, sobre todo, en aquellas regiones con menor ingreso per cápita, pero con potencial de recursos naturales, donde las universidades privadas no encuentran el incentivo de un mercado atractivo.
Por otro lado, la Ley Universitaria señala factores fundamentales para lograr el impacto positivo de los recursos de la universidad pública como eje de transformación social: 1) abrir filiales de universidades nacionales; 2) contar con redes interregionales de universidades, creando valor y generando economías de escala; 3) formar asociaciones con empresas estratégicas en innovación y nuevas tecnologías para desarrollar nuevas soluciones en bienestar de las poblaciones vulnerables.
La inejecución de los fondos públicos que perciben las universidades nacionales sí genera un impacto negativo directo a todos los peruanos; por ende, si queremos un cambio, debemos repensar y solucionar esta deficiencia.