• SÁBADO 13
  • de junio de 2026

Central

FOTOGRAFIA
Exposición

El Museo de Arte de Lima exhibe la muestra más completa sobre la cultura inca


Editor
José Antonio Vadillo Vila

Periodista

jvadillo@editoraperu.com.pe


Una pregunta recorre el Museo de Arte de Lima, ¿quiénes fueron los incas, el gran imperio de los Andes centrales? Es lo que intenta responder la exposición Los incas. Más allá de un imperio y sus cinco ejes temáticos, que se desarrolla en cuatro salas del Mali.

Julio Rucabado, uno de los tres curadores de la ambiciosa muestra, subraya que se utiliza históricamente el nombre de incas para poder capturar la atención del público nacional y extranjero, porque desde el siglo XVI en adelante han sido emblemáticos, síntesis y la civilización final de la cultura andina. 


Otro enfoque 

Sin embargo, acota, muchas veces se nombra como incas a exhibiciones que, en realidad, son sobre los tesoros del antiguo Perú y engloban el aporte de diversas culturas precolombinas. 

En cambio, Los incas. Más allá de un imperio se centra plenamente en los cuscos o los incas del Cusco. Este gran proyecto multidisciplinario busca que el visitante mire a esta gran civilización desde una perspectiva diferenciada: presentando a los incas desde su época preimperial de los siglos XII al XIV), pasando por la expansión del Tahuantinsuyo y el impacto que ha tenido frente a la cultura hispánica en el diseño y el arte peruano contemporáneo. Es decir, traza un completo panorama de más de cuatro siglos de historia en los Andes. 
 
Recorrido 

La exposición está dividida en cuatro salas. Se inicia en tres salas ubicadas en el primer piso del Mali. En la primera se presenta la zona del Cusco 400 años antes de que Pachacútec los organice como imperio. 


“Es una mirada sobre estos cuscos preimperiales con sus propias dinámicas políticas y económicas; se trata de un pequeño grupo que cohabitaba con otros grupos en la cuenca del valle del Cusco”, define Rucabado. 

Se aprecia el desarrollo económico, político y las diversas alianzas que ellos tejen con sus vecinos más débiles para tener el control territorial e ir avanzando a las zonas más ricas de la región. 

La siguiente etapa es la expansión territorial, a cargo de los tres grandes incas: Pachacútec, el patriarca de la gran expansión panandina, que seguirá su hijo Túpac Yupanquyi, y que se consolidará con Huaina Cápac. 

Hasta la resistencia 

La primera sala aborda el Tahuantinsuyo desde su desarrollo cronológico hasta los 40 años posteriores; es decir, lo que sucede en la transición colonial y el proceso de la resistencia de los últimos incas de Vilcabamba, desde Manco Inca hasta Felipe Túpac Amaru.  


Los cuadros de la época nos presentan a estos hombres y mujeres. El caso de doña Manuela Túpac Amaru es ilustrativo para apreciar cómo esta hidalguía andina luce emblemas andinos y los de Castilla y León.  

La siguiente sala ofrece más luces sobre la situación de los descendientes de los incas, los nobles integrados al orden colonial, que conservaron privilegios, pero “bajo ciertos costos”. 

“La sala plantea cómo en ese período se gesta la imagen de los incas como reyes y también del Perú como reino, ficciones creadas en esa época”, explica Rucabado, quien desarrolló la curaduría junto con Cecilia Pardo y Ricardo Kusunoki.

Genealogías 

Es la época cuando aparecen las pinturas con genealogías, desde Manco Cápac hasta el inca Atahualpa. Se trató, como afirma el curador, de una ficción que nace en España y permitió a la colonia española asimilar casi de manera natural al pueblo de los Andes. 


“Es un rey recibiendo el reino de otro rey. Eso tendrá un impacto en la manera como se presentan los descendientes de los incas”, dice. 

Un exquisito cuadro del Corpus Christi en la ciudad del Cusco del siglo XVII nos permite apreciar a estos descendientes incas, en su calidad de electores del cabildo real, en actividades oficiales religiosas vistiendo sus uncos ceremoniales y otros detalles incas que combinan con símbolos heráldicos ibéricos. Es el mestizaje, la fusión, la transculturalidad.  

La muestra en el primer piso se cierra con una sala dedicada al paisaje, arquitectura y territorio de los incas, con objetos que destacan también el gran conocimiento de los incas en estas áreas del saber.

Para los curadores, estas piezas también permiten conectar el pasado con el presente. Así, por ejemplo, el microdocumental sobre el ingeniero agrónomo Manuel Choque, quien trabaja en Chincheros en la rotación de cultivos, habla de una tecnología inca para nutrir la tierra hasta hoy vigente.

Vocablos

El quechuólogo francés César Itier aporta con una revisión de los vocablos. 

Por ejemplo, “Tahuantinsuyo” más que un término sobre provincias o territorios se enfoca en “filas” o “grupos”, permitiendo así entender a los grupos de personas que se reúnen para ciertas tareas del Estado inca. Lo mismo sucede con curaca (vital en la estructura piramidal inca), los camaques (la fuerza interna). y las conopas, entre otros. 


Tomemos “inca sapa”, término que en la época colonial temprana remitía a “hombre adulto llamado para la guerra”. “Podía ser capac de linaje o ser un invitado privilegiado por el inca para poder guerrear, que es una de las estrategias de crecimiento del imperio”, explica Rucabado. 

Arte y fotografía  

La muestra continúa en el segundo piso. En el camino, se encuentra la Funda de muro inca para Pizarro, una tela de patrones incas con la que en el 2001 el artista Juan Javier Salazar cubrió el monumento a Francisco Pizarro. Luego, otro trabajo se inspira en la piedra de los doce ángulos, emblema de la arquitectura inca.   

Arriba se presenta un muestrario del legado inca en el arte moderno y contemporáneo peruano. Obras de Camino Blas, Alejandro González Trujillo (“Apu-Rimak”), Carlos Quizpez Asín, Milner Cajahuaringa, Susana Torres y otros lo grafican. 

Finalmente, la muestra Imagen de piedra, curada por Natalia Majluf, en la Sala de Fotografía y Dibujo, explora el poder simbólico que adquirió la arquitectura inca en el imaginario moderno. 
Pues con Martín Chambi a la cabeza, un grupo de fotógrafos, desde fines del XIX, dieron a las piedras incas un valor artístico que hoy persiste en nuestra memoria visual.  

Datos:
-La muestra estará abierta al público hasta el 26 de noviembre.
-Los óleos de las genealogías y descendientes de los incas son préstamos del Museo Inca del Cusco y del Arzobispado del Cusco.
-Las salas de la muestra cuentan con elementos multimedia. Esta tecnología la usa el Mali para sus exposiciones de arte precolombino desde el 2009.
-El Mali trabaja para llevarla de manera itinerante fuera del país, a partir del
2024.  

Cifra:
250 piezas, entre cerámicas, textiles y pinturas reúne la exposición en el Mali.