Cultural

Periodista
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Mark Twain lo volvió a hacer. A más de 110 años de su muerte nos hace reflexionar sobre la realidad mientras sonreímos, al reconocernos entre los personajes del pueblo de Hadleyburg. Es la vigencia de las grandes obras.
Mateo Chiarella Viale dirige y adapta la versión de El hombre que corrompió a una ciudad (1891), una sátira a la falsa moral escrita por Twain que calza perfecta con los tiempos.
Su padre, el recordado director Jorge Chiarella (1943-2021), leyó el cuento en los años ochenta y lo encontró muy bien escrito, ingenioso y con mucho parlamento; por estas “facultades teatrales”, lo propuso a su familia teatral, su esposa (la actriz Celeste Viale) y sus dos hijos, porque le pareció perfecta para los tiempos que vivíamos.
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Escribió a mano una adaptación que perdió, pero continuó siempre con la idea. Cuando a su hijo Mateo la PUCP le propuso montar una obra de gran formato, con un numeroso reparto, en el Teatro Nos, él propuso El hombre que corrompió a una ciudad.
Luces sobre sombras
Chiarella padre estaba convencido de que la obra podría dar luces sobre lo que pasó en el Perú en los noventa. Mateo subraya la vigencia del tema.
“El Perú ha sufrido la corrupción. Lo de los años noventa es un hito, pero las diversas esferas de nuestra vida en comunidad están plagadas de las consecuencias de la corrupción. Comprendí que esta obra era para el Perú universal; que podríamos ponerla en cualquier momento e iba a funcionar porque te das cuenta de que es un mal endémico”, opina.
Para Chiarella, en su obra Twain muestra las fragilidades del ser humano. “Una pregunta que plantea es ¿puede ser una sociedad limpia de inmoralidad? Más que señalarnos, Twain nos interpreta en qué estamos fallando para que exista corrupción”.
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Canto y montaje
El director, quien tiene una amplia experiencia en musicales, se inspira en Berthold Brecht e incluye en su adaptación canciones populares para conectar a nivel emocional con el espectador.
Interviene una pequeña comparsa musical (violín, banjo y contrabajo). La música fue compuesta por César Vega, quien investigó la música popular norteamericana de fines del XIX. Por su parte, los actores realizan un agradable trabajo vocal
“Felizmente, todos estos grandes actores que están en escena son entonados, son extraordinarios”, destaca el director. En ese sentido, subraya que “una sociedad necesita de su teatro, de su arte”. “Una obra como esta acompaña, hace que te des cuenta de que tú no estás solo, que hay un grupo humano que piensa como tú, que quiere un país que surja libre de corrupción. Eso lo ves reflejado en los actores, en el público. Otra razón es la de poner en el debate público el tema de la corrupción. Cuando vez una obra maravillosa con algunos actores extraordinarios, te das cuenta del valor que tiene el arte para el ser humano y cómo necesitamos de nuestro arte.
–¿Qué significa el teatro para usted?
–Me ha dado amigos, familia. Me ha dado mi posibilidad económica, la posibilidad de conocer a gente que admiro, viajar. Me ha enseñado a ver la vida formativamente. Yo agradezco haberme desarrollado en el teatro y he sido absolutamente felizmente perfecto.
Datos:
El hombre que corrompió a una ciudad, de jueves a sábado, a las 20:00 horas; y domingos a las 19:00 horas en el Teatro NOS PUCP (Av. Camino Real 1037, San Isidro). La temporada va hasta el 19 de noviembre.
En el elenco participan Alfonso Santistevan, Haydeé Cáceres, Alberto Ísola, Luis Peirano, Víctor Prada, Celeste Viale y Ricardo Velásquez, entre otros.
Chiarella repondrá el próximo año, en el teatro Ricardo Blume de Jesús María, la obra Jugadores, y dirigirá obra inspirada en el compositor austriaco Mozart.
Cifra:
22 actores participan en la puesta teatral que dura 110 minutos.