Opinión
Profesor de Administración y Finanzas de la Universidad ESAN
Los números demuestran que existe mucho trabajo por desarrollar para lograr una inclusión financiera en nuestro país, pues al desagregar este porcentaje por región, Lima lidera el ranking con un 32%; le siguen Callao con 13% y Arequipa con un 12%. Al final de la lista se encuentra Huancavelica, con un 0.3%; Amazonas, con 1.75; Pasco, con 2%, entre otros.
Para poder decir que el Perú está en buenas condiciones en materia de inclusión financiera deberíamos llegar a los niveles promedio de los países que pertenecen a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
Por ejemplo, los países que perciben un mayor ingreso registran que el 84.1% de la población adulta cuenta con una tarjeta de débito frente a un 33% en el Perú.
Asimismo, el 98.6% de la población adulta de los países de ingresos altos de la OCDE tienen una cuenta en una institución financiera en comparación con el 52% de la población adulta del Perú.
Por ello deberíamos alcanzar los niveles de los países que pertenecen a ella en todas las dimensiones de la inclusión financiera: acceso al sistema financiero (infraestructura financiera, conocimiento de productos y tenencia de productos), uso del sistema financiero (transacciones básicas, ingresos y ahorros) y calidad percibida del sistema financiero (confianza y calidad).
En cuanto a género, un estudio del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) del 2022 reveló que los hombres tienen mayor inclusión financiera que las mujeres en el Perú.
El 40% de los hombres tiene una cuenta de ahorro frente al 31% de mujeres.
Además, El 16% de ellos tienen una tarjeta de crédito frente al 13% de las mujeres.
Igualmente, el 16% de hombres aporta a algún fondo de pensiones (público o privado) frente a un 7% de las mujeres.
Finalmente, el 5% de los hombres tiene un seguro de vida comparado con solo el 3% de las mujeres.
Estos datos hacen notorio, también, que aún existe una población que requiere ser incluida financieramente y que lo que se ha trabajado hasta el momento todavía no es suficiente.