Derecho
Periodista
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El sistema de justicia peruano juega un papel fundamental en el fortalecimiento del Estado constitucional porque cuando opera de manera efectiva e imparcial garantiza la protección de los derechos fundamentales, la igualdad ante la ley y la aplicación justa de las normas legales, asegurando la rendición de cuentas, la transparencia y la justicia para todos los ciudadanos.
Así lo sostuvo el juez supremo Ramiro Bustamante Zegarra al exponer el tema ‘El sistema de justicia en la Constitución Política’, en el Seminario Internacional: Derechos Humanos, Integridad e Institucionalidad Democrática en el Estado constitucional, organizado recientemente por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (Minjusdh) y el Tribunal Constitucional (TC).
A criterio del también integrante del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, el sistema de justicia, como uno de los pilares principales, contribuye a mantener este equilibrio.
Por lo tanto, colige que cuando el sistema judicial es independiente, transparente y eficiente se fortalece la confianza en las instituciones democráticas y fomenta la estabilidad social, la correcta aplicación de la ley y la protección de los derechos individuales, que contribuyen a la construcción de una sociedad más equitativa, en la que todos los ciudadanos puedan confiar en un sistema de justicia justo y accesible.
En cambio, dijo, las deficiencias en el sistema judicial pueden debilitar el Estado constitucional, erosionar la confianza en las instituciones y generar desigualdades, corrupción y vulneración de los derechos fundamentales.
“Nuestra Constitución vigente de 1993 confirma las bases del sistema de justicia resaltando los principios de independencia, separación de poderes, igualdad ante la ley, protección de los derechos fundamentales de los ciudadanos, el control constitucional”, subrayó el juez supremo.
De modo tal, colige, la Constitución peruana proporciona un marco legal y los principios rectores para la organización y funcionamiento del sistema de justicia en el país, asegurando la protección de los derechos, la independencia y autonomía de las instituciones judiciales.
Independencia
En ese contexto, el magistrado sostuvo que la independencia judicial es uno de los pilares del sistema de justicia. “Toda vez que sin una auténtica independencia no hay una auténtica justicia, pues los jueces solo están sometidos a la Constitución y la ley, y deben ser totalmente ajenos a presiones externas e internas, al temor mediático, a la corrupción y a las ansias de acumular el poder”, detalló.
Anotó que un juez independiente es un verdadero baluarte para la democracia y el Estado constitucional, por lo que durante muchos años alcanzar una mayor independencia judicial ha sido uno de los principales objetivos de los procesos de reforma en Latinoamérica.
“Como tal, la independencia judicial es un principio del sistema de justicia derivado del pilar del Estado constitucional denominado equilibrio o separación de poderes, que establece que el poder estatal no debe estar concentrado en pocas manos, sino distribuido en diversos poderes y autoridades entre las cuales debe haber un control mutuo, pero primordialmente la colaboración”, recalcó.
De este modo, indicó que la independencia judicial no es solo el derecho que tienen todos los jueces de ejercer sus funciones exclusivamente sometidos a la Constitución y la ley y no al poder político, al poder económico o a cualquier otra índole, sino también el derecho de todos los ciudadanos de comparecer, ya sea como demandantes o demandados ante jueces independientes que resuelvan sus controversias conforme a la Constitución y las leyes, y no según determinado interés particular.
Por esta razón, dijo, la independencia judicial no solo es un derecho de los jueces, sino también un principio de todo el sistema de justicia y, en este sentido, el derecho fundamental de los ciudadanos que comparecen ante los jueces y tribunales. Considera que esta independencia les permite a los jueces tomar decisiones imparciales basadas únicamente en la ley y la justicia, garantizando la imparcialidad en los procesos judiciales y la protección de los derechos fundamentales en los ciudadanos. “La independencia judicial es un pilar clave para el funcionamiento adecuado y la legitimidad de sistema de justicia”, agregó.
Bustamante Zegarra indicó que en estos últimos años el sistema de justicia ha experimentado avances significativos en virtud de reformas legislativas, y en cuanto a la lucha contra la corrupción y modernización tecnológica. Además, aseveró, se han promovido programas de capacitación enfocados en mejorar la integridad, la ética profesional y el mejor manejo de los casos.
Conformación
“El sistema de justicia en el Perú no solo está compuesto por el Poder Judicial, integrado por la Corte Suprema, 35 cortes superiores de justicia y los juzgados de paz dispersos en todo el territorio nacional como muchos a veces lo afirman, sino que también el sistema de justicia está formado por los organismos constitucionalmente reconocidos”, explicó Bustamante Zegarra. Entre estos organismos, detalló, figuran el Tribunal Constitucional, la Junta Nacional de Justicia, el Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo, la Academia de la Magistratura, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, y el Ministerio del Interior, entre otros. “Desde esta perspectiva, el Poder Judicial y los jueces no somos los únicos responsables de la buena o la mala marcha de la justicia en el país, los otros poderes del Estado y ciertos, órganos, constitucionalmente reconocidos también tienen una cuota importante responsabilidad”, explicó el magistrado.