Central
Periodista
jvadillo@editoraperu.com.pe
1.
Patricia Pozo Fachín, de 55 años, se define como una persona sorda. Me explica que decir “persona con discapacidad auditiva”, debe de restringirse a las personas que perdieron por algún accidente u enfermedad la audición, pero que nacieron oyendo. Y que no debe de referirse a ellos como “mudos” o “sordo-mudos”, es una agresión, ya que la gran mayoría de personas sordas intentan vocalizar algunas palabras para tratar de hacerse entender.
“Yo crecí creyéndome oyente”, me dice. Cuando era niña, sus padres pensaban que ella tenía un problema auditivo, y que solo su hermano era sordo. Sus padres no entendían el lenguaje de señas y Patricia se encargaba de traducir lo que su hermano quería. Recién cuando se fue a los Estados Unidos, Patricia “abrió sus ojos”, conoció a personas sordas quienes le dijeron: tú eres una persona sorda, tú lees labios.
En el país del norte vivió por más de 20 años, pero cuando en el 2014 retornó al Perú vio que aquí casi no existía producción editorial sobre las personas sordas, salvo una guía de aprendizaje para la lengua de señas.
Preocupada “porque la comunidad oyente no conoce a la comunidad sorda”, elaboró un abecedario para que las personas de la comunidad oyente, profesores, policías, serenos y niños conozcan el vocabulario de lengua de señas. Le asesoraron dos profesores sordos de Estados Unidos; su hermano elaboró todos los dibujos; y su pareja, José Antonio, también aportó en este trabajo que le tomó un año.
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Finalmente, en el 2019 se publicó Abecedario de la Lengua de Señas Peruana. Luego vino la pandemia que paró la difusión del libro de 36 páginas que un periodista ha definido como “el libro Coquito de la Lengua de Señas”. Este diciembre, el abecedario ganó en la categoría “Educación”, del Premio de Buenas Prácticas de Gestión Inclusiva del Conadis.
Ella se dedica a los emprendimientos textiles: confecciona monederos, bolsos, que incluyen en su diseño el lenguaje de lengua de señas. Además, desde el 2016, dirige la Asociación Cultural para Personas Sordas DAR, desde el 2016, donde enseña el lenguaje de señas y la cultura sorda.
A la señora Pozo, madre de dos hijos y abuela, le pregunto si tiene otro proyecto bibliográfico y cuenta que tiene en mente otro libro que permita seguir dando los pasos en el norte, de que la sociedad de oyentes pueda entender a las personas sordas.
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2.
La idea surgió frente a la poca participación de personas con discapacidad en actividades artísticas inclusivas.
La fundación 2 Nutriments trabaja el “Proyecto musical ciudadano”. La iniciativa se inició en Chile en el 2015 y, desde el 2018, también se desarrolla en el Perú.
El proyecto une arte e inclusión, ¿cómo? monta obras musicales donde comparten roles niños, jóvenes y adultos con autismo, síndrome de Down y otras discapacidades.
El director del proyecto, Manuel Pinedo Domínguez, cuenta que empezaron trabajando en Lima con un grupo de San Juan de Miraflores y este año, por la temporada navideña, han montado la obra Milagro, la historia de Navidad, en dos escenarios: el Centro Cultural de Jesús María y el Museo Metropolitano.
“Con inclusión, nos referimos a que haya en las obras chicos con discapacidad y también personas regulares”. A la fecha, Proyecto musical ciudadano ha trabajado con más de 120 personas que han conformado 7 elencos de teatro.
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“Lo que hacemos básicamente es preparar a las personas en situación de discapacidad y a los alumnos regulares para que sean profesionales en la actuación, la música y el canto”, explica. El elenco tiene un local en el distrito de San Isidro (la cuadra 10 de la Av. Jorge Basadre) pero se van moviendo por la ciudad.
Pinedo recuerda que la meta de trabajar con las personas con discapacidad es que ellos no se sientan frustrados; por eso el taller para iniciar este trabajo es el de desarrollo actoral. “No solo promovemos las habilidades escénicas, sino que también potenciar la independencia, la seguridad y la capacidad de resolver conflictos en nuestros alumnos otra base fundamental es el compromiso familiar”.
Es la clave, dice. Es enfático: al “inspirar” a los alumnos y sus familias los estudiantes pueden superar los límites autoimpuestos y lograr metas “que nunca pensaron posibles”, dice Pinedo, quien es el director y compositor de las piezas musicales.
Pinedo destaca los avances que han logrado este año en los ensayos intensivos con dos alumnos, uno con autismo y el otro. “El con síndrome de Down en seis meses pasó de no contar con lenguaje verbal a poder desarrollar lenguaje”, dice con orgullo. Para lograr estos grandes cambios, subraya, es importante el compromiso de la familia.
Recuerda que los chicos con autismo son muy concretos y tienen mucha facilidad para seguir indicaciones, mientras que los chicos con síndrome de Down tienen por cualidad tener una mayor expresión corporal.
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3.
En la categoría Empleo y Emprendimiento ganó el proyecto “Ceramistas con discapacidad visual privados de libertad”, que trabaja desde hace cuatro la Asociación Cultural Ars Nostrum.
Su directora, la artista plástica Malena Santillana Meza, destaca la colaboración con el Inpe para poder desarrollar estos proyectos en el penal Miguel Castro Castro. Se trata de un taller de cerámica y escultura con internos con discapacidad visual, sin experiencia previa en estas técnicas artísticas.
Recuerda cómo se inició el proyecto. Un día en el Castro Castro se le acercó un interno invidente “que no tenía ni bastón ni lazarillo”. Él se desplazaba pegado a los muros. “Luego, llamé a un gran ceramista de México quien me envió una metodología sobre cómo enseñar cerámica a personas con ceguera. Y así empezamos el taller, pidiendo permiso al director para ingresar al taller industrial con una persona invidente”.
El interno había quedado con la visión frontal fragmentada porque se quemó cuando trabajaba como soldador sin protección. Desde entonces, el proyecto ha trabajado en el centro penitenciario de Castro Castro con tres internos, uno con muy baja visión y dos con visión indirecta.
Malena recuerda que quien la motivó para realizar este proyecto en penales fue el desaparecido gestor cultural Lucho Repeto. Tras iniciar el proyecto en el 2019, retomaron los talleres en julio del 2020 por la pandemia. Con la nueva etapa se ampliaron los mismos al anexo de Chorrillos.
A la fecha, Ars Nostrum ha trabajado talleres artísticos también en los penales del Callao, Lurigancho y el Santa Mónica. Este mes, han inaugurado la exposición en el Museo Metropolitano con trabajos de 27 artistas del penal de Castro Castro. Ahí se incluyen los trabajos de los internos con ceguera.
¿Cómo lograr estos resultados en la población penal con discapacidad visual? Para Santillana lo importante de estos talleres con internos es hacer un acompañamiento y monitoreo personalizado.
Datos:
El concurso de Buenas Prácticas de Gestión Inclusiva CBPGI “Inclusión y Discapacidad” 2023, del Conadis, reconoció a 10 iniciativas impulsadas por organizaciones comprometidas con una sociedad sin discriminación.
Entre las categorías se encuentran: Acceso a la Justicia; Arte y Cultura; Comunicaciones; Deporte; Educación; Empleo y Emprendimiento; Infraestructura; Participación Política y Cívica; Protección Social; y Salud.
Puede adquirir el Abecedario de la Lengua de Señas Peruana al whatsapp 99035-3333.
Los interesados en los talleres de Proyecto musical ciudadano, pueden comunicarse al 970887416.
Cifra:
7 elencos de teatro ha conformado desde el 2018 el Proyecto musical ciudadano.
Falleció Héctor Walde Salazar, el arqueólogo formado en las aulas sanmarquinas que puso en valor la Huaca Garagay https://t.co/FtkeEiPDcf pic.twitter.com/8yw63BNZxI
— Diario El Peruano (@DiarioElPeruano) December 27, 2023