Gerencia y Liderazgo
La ejecutiva destaca la importancia de mantener la seguridad en nuestras transacciones y datos, brindándonos algunas pautas básicas para proteger nuestra información personal y evitar ser víctimas de estafas en línea.
Mantenga sus dispositivos actualizados: asegúrese de tener siempre instaladas las últimas actualizaciones de software en sus dispositivos, ya sean computadoras, smartphones o tabletas.
Utilice contraseñas fuertes y únicas: cree contraseñas únicas para cada cuenta, evitando fechas de nacimiento, nombres o frases comunes. La mejor opción es utilizar una combinación de letras mayúsculas y minúsculas, números y caracteres especiales.
Verifique la autenticidad del sitio web y la conexión segura: antes de hacer un pago en línea, asegúrese de que el sitio web sea legítimo y seguro. De preferencia, debe escribir usted mismo la dirección del sitio web que quiere utilizar; incluso si su navegador le ofrece completar la dirección, debe verificar su autenticidad.
No use redes wifi públicas para transacciones: las redes públicas pueden ser fácilmente intervenidas por ciberdelincuentes para capturar información sensible, como datos de tarjeta de crédito, credenciales bancarias u otra información que les sirva para realizar una estafa de forma posterior.
Educación y conciencia: reconozca fuentes confiables, comparta conocimientos y manténgase informado sobre las últimas amenazas en línea.
Saldarriaga nos recuerda que “la educación y la conciencia son fundamentales para prevenir estafas en línea”.
Saber reconocer fuentes confiables y no permitir el acceso a las que no sean fidedignas es esencial para proteger su información. Estos se convierten en valiosos consejos para efectuar transacciones seguras y proteger su información personal.
Tenga presente que la ciberseguridad es responsabilidad de todos. Siga estas recomendaciones y haga sus pagos en línea de manera segura.
Por otro lado, la inteligencia artificial también puede utilizarse para ayudar a los profesionales de ciberseguridad a tratar la cada vez mayor complejidad de los sistemas modernos, así como la gran cantidad de datos creados por ellos, e intentar estar por delante de los ciberatacantes.