Economía
El directorio ejecutivo de la entidad multilateral concluyó la consulta del Artículo IV de su Convenio Constitutivo con el Perú el 20 de este mes y emitió un documento en el que precisa que la inflación en el país disminuyó gracias al decidido endurecimiento de la política monetaria por parte del Banco Central de Reserva (BCR), mientras que la situación fiscal y el sistema financiero permanecen sólidos.
Evolución
“El país se encuentra en un período de relativa estabilidad política, pero la persistente incertidumbre política disminuye el apetito para llevar a cabo las reformas urgentes que permitan impulsar el crecimiento potencial”, detalló el FMI.
Prevé un repunte del crecimiento de la actividad productiva del Perú para este año de hasta el 2.5%, apoyado por una fuerte recuperación de la agricultura y la pesca, el buen momento de la minería y una orientación más laxa de la política monetaria.
Sin embargo, solo se espera una recuperación moderada del consumo privado y de la inversión privada, mientras que los salarios nominales recuperan gradualmente su poder adquisitivo y la elevada incertidumbre política lastra la confianza de los consumidores y las empresas.
A medida que se disipen los efectos del Fenómeno El Niño, la inflación descendería rápidamente hacia el punto medio del rango meta, ayudada por una brecha del producto negativa y la normalización de los choques de oferta, mientras que el BCR continúa con su prudente ciclo de relajación de la política monetaria.
El organismo multilateral proyecta asimismo que la balanza de la cuenta corriente vuelva a registrar un déficit del 1.1% del producto bruto interno (PBI)este año, a medida que se normalice el crecimiento y que se estabilice alrededor de 1.5% del PBI a medio plazo, mientras que los riesgos del financiamiento externo y de refinanciación de la deuda se mantienen bajos.
Solidez
Los directores ejecutivos elogiaron a las autoridades peruanas por su trayectoria sostenida de políticas macroeconómicas y marcos institucionales muy sólidos. Señalaron positivamente que la baja deuda pública, las abundantes reservas internacionales, un sector financiero robusto y el acceso favorable a los mercados internacionales de capital proporcionan fuertes amortiguadores frente a choques adversos.
Respaldaron la decisión de las autoridades de no solicitar un nuevo acuerdo de Línea de Crédito Flexible tras su vencimiento en mayo del 2024, teniendo en cuenta que el balance de riesgos está equilibrado.