Editorial
Ante este problema global, la Comunidad Andina de Naciones (CAN), conformada por Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, y que mañana cumple 55 años de la firma del Acuerdo de Cartagena, dio un paso histórico en la implementación del ansiado Reglamento Operativo, Comercial y de la Designación y Funciones del Coordinador Regional que dará origen al Mercado Andino Eléctrico Regional.
Debido a su privilegiada geografía, el Perú produce 5,216 gigavatios horas con un incremento del 8% con respecto al año pasado, de acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas (Minem). El reglamento aprobado ayudará al país a vender los excedentes de energía natural y limpia a nuestros vecinos andinos que integran la CAN.
Las tres áreas aprobadas incluyen un reglamento operativo con el fin de establecer las pautas para efectuar las transacciones de la electricidad entre los países de forma segura y eficiente. El segundo aspecto de la resolución aprobada señala el estatuto comercial que será el marco regulatorio para la compra y venta de la energía eléctrica y, finalmente, la norma del coordinador regional, que es útil para la pertinente operación técnica y comercial entre las naciones.
Los países andinos tendrán dos años para adecuar sus leyes internas con el objetivo de que entren en vigencia los tres reglamentos señalados. La resolución señala que ello se debe cumplir el 1° de julio del 2026, a fin de que entre en vigor el mercado eléctrico regional.
Uno de los principales objetivos de la CAN es la integración física, comercial, económica de nuestras naciones para contribuir con el desarrollo de la región y lograr el bienestar de los pueblos andinos. Por eso, ante la amenaza de la inseguridad energética, se crea el Mercado Andino Eléctrico Regional de Corto Plazo (MAERCP).
Cuando el mundo comienza a experimentar profundos cambios en la transformación de combustibles fósiles –petróleo, gas, carbón– es necesario impulsar el uso de energía renovable. Es el caso de las centrales hidroeléctricas que utilizan la caída de agua de los ríos y las precipitaciones pluviales.
De esta manera, el Perú también contribuye a la transición a la energía limpia de fuentes naturales que ayudarán a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la mejora de la calidad de aire que hoy respiramos.
El inicio de la implementación del reglamento regional para enfrentar la inseguridad energética es un hito histórico y una muestra de la vigencia y auspiciosa proyección de la Comunidad Andina de Naciones.