Economía
Ese es uno de los temas que Estados Unidos quiere priorizar en la cumbre del G7, compuesto también por el Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón, además de la Unión Europea (UE), que se celebrará entre el 13 y 15 de junio en la región italiana de Apulia.
El presidente estadounidense, Joe Biden, un firme defensor del multilateralismo, considera que, para mantener su relevancia, el G7 debe ofrecer soluciones a los problemas del sur global, según indicó a un reducido grupo de periodistas de diferentes medios.
Deuda
La fuente destacó que Biden hará varias propuestas para que las economías en desarrollo puedan construir las infraestructuras que necesitan, así como acceder a préstamos alternativos a los proporcionados por la Nueva Ruta de la Seda de China, creada en el 2013.
Con esa iniciativa, China se convirtió en el principal acreedor de numerosos países emergentes que buscaban construir infraestructuras, algunos de los cuales ahora están sumidos en graves crisis económicas debido, en parte, a la falta de voluntad de Beijing para reestructurar las deudas contraídas.
De acuerdo con la fuente, Biden propondrá a sus socios del G7 reformas al sistema de préstamos del Fondo Monetario Internacional (FMI), del que Washington es el principal accionista, para que los países en desarrollo puedan acceder a préstamos más beneficiosos y transparentes.
Además, se anunciarán inversiones en economías en desarrollo en el marco del mecanismo de la Asociación para la Infraestructura y la Inversión Global (PGII), creado por el G7 en 2021 para contrarrestar el auge de China y que tiene como objetivo movilizar 600,000 millones de dólares para 2027.
Reacción
Lo interesante será ver cómo los países en desarrollo reaccionan a esas propuestas, ya que perciben al G7 “con cierta sospecha” por ser un “club” de Washington y sus aliados, explicó Richard Gowan del International Crisis Group, una organización dedicada a resolver y prevenir conflictos.
Esta será, además, la primera vez que los líderes del G7 se reúnen después de que, el 1° de enero de 2024, el grupo de economías emergentes BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) admitiera a cuatro nuevos miembros: Egipto, Etiopía, Irán y los Emiratos Árabes Unidos.
La decisión del grupo de abrir sus puertas a nuevos miembros, tomada en su cumbre de Johannesburgo en agosto del 2023, generó un debate sobre su creciente influencia internacional y su capacidad para desafiar el poder político y económico de Occidente, cuya máxima representación es el G7.
Este declive de G7 se debe principalmente al crecimiento de los BRICS, sobre todo de la India y China.
Ucrania
El presidente Joe Biden tiene como objetivo asegurar en la cumbre del G7 el futuro del apoyo económico de Ucrania más allá de las elecciones de noviembre.
El principal propósito de Washington será cerrar un acuerdo que ha estado en negociación durante meses para que Ucrania pueda acceder a un gran préstamo que le permita financiarse en el 2025.
El dinero para ese préstamo saldrá de los 300,000 millones de dólares de fondos del banco central ruso que fueron congelados en todo el mundo, tras la invasión rusa de Ucrania en febrero del 2022.
Estos activos podrían generar unos 3,000 millones de dólares al año en beneficios, pero esta cantidad es insuficiente para mantener a Kiev a flote.