• JUEVES 19
  • de marzo de 2026

Editorial

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Repunte de la inversión privada

Se espera que la inversión minera genere alrededor de 100,000 nuevos empleos directos e indirectos, mientras que la inversión no minera aportaría a la creación de puestos de trabajo en diversos sectores.

Un factor clave para revertir esta situación, según la entidad multilateral, es lograr que fluya el capital, especialmente hacia los países en desarrollo, y que se destine específicamente a la infraestructura sostenible y de calidad.

En su último informe, Participación privada en infraestructura (PPI), destaca que, en términos absolutos, China, Brasil, Filipinas, India y el Perú recibieron las mayores inversiones de este tipo en el 2023. Los cinco países en conjunto atrajeron 66,000 millones de dólares, captando casi el 77% de la inversión mundial en PPI.

Por su parte, el directorio ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la consulta del Artículo IV con el Perú 2024 y sostuvo que una recuperación de la confianza podría respaldar un mayor crecimiento del consumo privado y de la inversión. La probada resiliencia macroeconómica del Perú se ve reforzada por unos indicadores sólidos que incluyen una deuda pública relativamente baja, abundantes reservas internacionales y acceso a los mercados internacionales de capital en condiciones favorables.

Esta semana, el presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Julio Velarde, anunció perspectivas positivas para la inversión privada en el Perú porque se encuentra en camino de recuperación.

Tras un año de contracción se espera que el 2024 marque un repunte significativo, con un crecimiento del 2.3% en comparación con el 2023.

Este panorama positivo se sustenta en dos pilares fundamentales: el repunte de la inversión minera y el crecimiento sostenido de la inversión no minera. Se estima que la inversión minera experimente un alza del 6.4%, impulsada por importantes proyectos en cartera, mientras que la inversión no minera avanzaría en torno al 2%.

Este repunte de los capitales privados no solo contribuirá al crecimiento económico del país, sino que también generará empleo y bienestar para la población. Se espera que la inversión minera genere alrededor de 100,000 nuevos empleos directos e indirectos, mientras que la inversión no minera aportaría a la creación de puestos de trabajo en diversos sectores, como la construcción, el comercio y los servicios.

Otra perspectiva favorable que anunció Velarde es su mayor proyección de crecimiento de la economía peruana, la cual pasó de 3% a 3.1% para el presente año, impulsado por el sector primario, con un mayor componente del rubro de pesca.

La estabilidad fiscal y monetaria, junto con las medidas implementadas por el Gobierno para promover la inversión, generan un entorno propicio para el crecimiento. El consumo de los hogares y la inversión pública también contribuirán al avance.