• VIERNES 3
  • de abril de 2026

Editorial

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La riqueza de nuestra diversidad

El informe del INEI nos brinda enormes razones para sentirnos orgullosos de nuestra diversidad cultural, pero debemos aprovechar la oportunidad demográfica y afrontar los desafíos para el engrandecimiento de nuestro Perú.

Una de las peculiaridades que destaca el informe es que el Perú es uno de los países con mayor diversidad étnica y lingüística debido a que alberga 55 pueblos indígenas reconocidos por el Estado, de los cuales 51 se ubican en la región amazónica y cuatro en la andina.

Esta diversidad étnica da paso a diferentes expresiones que se manifiestan en la gastronomía, la música, la danza, la medicina, la lengua y las vestimentas. Es justamente esta heterogeneidad cultural lo que distingue la enorme riqueza que destaca en el ámbito internacional.

La interacción entre las diferentes culturas produce nuevos productos que pasan a ser parte de la identidad nacional. Un buen ejemplo es nuestra gastronomía, en la que se han fusionado técnicas que provienen del continente europeo, asiático y africano con la local. La cocina peruana es reconocida en el mundo por aprovechar los productos y técnicas de los pueblos de los diversos pisos ecológicos de nuestro territorio.

Nuestra heterogeneidad cultural es una de nuestras fortalezas, aunque también debemos reconocer que uno de los mayores retos, desde el inicio de la República, ha sido la integración. Debemos aprender a respetar y tener tolerancia a la diversidad étnica y cultural.

El informe recoge un segundo punto importante: todavía tenemos ventajas para lograr nuestro desarrollo porque tenemos el bono demográfico o ventana de oportunidad demográfica. Esto sucede cuando las personas en edad productiva superan a dos sectores: aquellos menores que todavía no ingresan a la edad laboral y aquellos adultos mayores que son dependientes.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), esta es “una oportunidad demográfica que crea condiciones favorables para el desarrollo, ya que aumenta las posibilidades de ahorro e inversión en el crecimiento económico”.

El informe asegura que está abierta desde el 2005, pero que se cerrará en el 2045. Y aquí tenemos un segundo desafío. Debido a los adelantos médicos y la baja progresiva de la tasa de fecundidad, nuestra población está envejeciendo en forma acelerada.

Si en 1950 la esperanza de vida era de 43.8 años, en el 2024 es de 77.4 años. La población adulta mayor de más de 60 años pasó de ser 440,900 (5.7%) a 4 millones 747,800 (13.9%) en el mismo lapso. Por eso debemos darle educación y crear puestos de calidad a la población que se encuentra en edad laboral.

El informe del INEI nos brinda enormes razones para sentirnos orgullosos de nuestra diversidad cultural, pero debemos aprovechar la oportunidad demográfica y afrontar los desafíos para el engrandecimiento de nuestro Perú.