Deportes
Desde pequeña se destacó en diversos deportes en su colegio. Su talento y energía era evidente en cada disciplina que practicaba, pero fue el vóley el que capturó su corazón de manera irrevocable. Su pasión por este deporte no era solo un pasatiempo, sino también una llamada que resonaba profundamente en su ser, impulsándola a perfeccionar sus habilidades y a soñar con un futuro brillante en el mundo del vóley.
“En mi colegio he practicado muchos deportes, como fútbol, natación y karate, pero al final me decidí por el vóley porque cada vez me gustaba más”, manifestó en una entrevista exclusiva a la Agencia Andina y El Diario Oficial El Peruano.
El viaje hacia el éxito
En busca de cumplir sus sueños, Ariana recibió la emocionante convocatoria para integrarse a la selección peruana de vóley. Esta oportunidad, sin embargo, implicaba un sacrificio considerable: dejar atrás a su familia en Iquitos y trasladarse a la bulliciosa capital, Lima. Ariana se mantuvo firme en su decisión. Su determinación y convicción para formar parte de la selección la llevó a enfrentar esta nueva etapa con valentía.
“Mi convocatoria a la selección llegó a principios de año, cuando una carta de la federación le llegó a mis padres. Mi papá fue quien la recibió, y literalmente saltó de alegría. Nos lo comentó a mi mamá y a mí, y todos estuvimos muy felices porque era un nuevo reto. Sabíamos que sería complicado, pero vine aquí a probarme, y gracias a Dios, todo salió bien. Espero seguir yendo bien en esta nueva etapa”, refirió.
“La primera vez que ingresé en la Videna me quedé asombrada por lo grande que era el lugar. En ese momento supe que estaba a punto de comenzar un nuevo capítulo, un nuevo reto, y que debía estar preparada para todo lo que se venía”, agregó.
Ariana Vásquez, destacada por su pasión y dedicación en el vóley, ha resaltado el impacto positivo del trabajo con el profesor Antonio Rizola y su comando técnico. Su enfoque integral fortalece no solo las habilidades técnicas del equipo, sino también su cohesión y capacidad para enfrentar los desafíos mentales del deporte. La visión del profesor de entrenar bajo condiciones que simulan la intensidad y las demandas de un partido permite que la selección se adapte y mejore de manera constante.
El anuncio de que el Mundial será en el Perú ha desbordado el entusiasmo de Ariana Vásquez. La jugadora, con orgullo y emoción, compartió su alegría por la oportunidad de competir en su propio país. “Que el Mundial se realice aquí me emociona mucho porque, como sabes, tus compatriotas te están viendo,” comentó Ariana, destacando el significado profundo de representar a su nación en un escenario tan importante.
Para la deportista, la posibilidad de jugar frente a su gente es una experiencia que va más allá de las palabras. “Siempre hay una emoción especial al representar a tu país; es algo realmente indescriptible,” expresó con una sonrisa que reflejaba su fervor y orgullo. Aseguró que las jugadoras que sean seleccionadas para el campeonato, independientemente de los desafíos que enfrenten, darán lo mejor de sí. “Estoy segura de que las chicas que queden para el Mundial darán todo de sí, porque siempre nos esforzamos al máximo en cada minuto y cada segundo,” afirmó, subrayando el compromiso y la dedicación que caracteriza al equipo.
El entusiasmo de Ariana es un reflejo del espíritu que prevalece en la selección nacional. Con la mirada puesta en el torneo, cada entrenador y jugadora se enfoca en aprovechar al máximo cada oportunidad para brillar en casa. La preparación es más que un simple proceso; es una demostración del esfuerzo y la pasión que definen a este grupo de atletas.
Sueños y aspiraciones
La joven voleibolista ya proyecta un futuro lleno de ambiciones y sueños. Cuando se le pregunta cómo se ve en cinco años, su mirada se ilumina con la claridad de sus metas. “En primer lugar, espero haber terminado el colegio y, si Dios quiere, estar estudiando en una universidad extranjera,” comparte Ariana. Para ella, el deporte seguirá siendo una parte integral de su vida, ya sea en el extranjero o en una universidad local.
Pero su visión del futuro no se limita al ámbito deportivo. Ella también tiene grandes aspiraciones académicas. “Me llama mucho la atención la medicina; es una carrera complicada, pero también fascinante. Además, la arquitectura es otra profesión que me interesa mucho,” explica. Esta mezcla de intereses revela su deseo de combinar su pasión por el vóley con una carrera académica desafiante.
Dato
14 al 24 de agosto se llevará a cabo en el Perú el Mundial sub-17 de vóley femenino.