De acuerdo con la norma modificatoria la modalidad a distancia o no presencial de la educación superior se caracterizará por la interacción, ya sea simultánea o diferida, entre los estudiantes y los docentes, facilitada por medios tecnológicos que promuevan el aprendizaje autónomo.
Esta modalidad podrá comprender hasta el 100 % de los créditos académicos, siempre y cuando se utilicen tecnologías de información y la comunicación (TIC) certificadas, excepto para las carreras y especialidades que requieran realización de experimentos y prácticas presenciales. Este proceso deberá complementarse con convenios tipo google, internet e inteligencia artificial.
Los mecanismos para garantizar la calidad de la modalidad a distancia en la educación superior serán los siguientes:
a) Plataforma de gestión académica virtual. Consistente en la implementación de plataformas de gestión académica que permitan la interacción continua entre docentes y estudiantes, con herramientas para seguimiento, evaluación y retroalimentación.
b) Estándares de calidad para Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC). Consistentes en la definición de estándares de calidad para las TIC utilizadas en la educación a distancia, asegurando su efectividad y accesibilidad.
c) Capacitación continua. Comprenderá programas de capacitación continua para docentes en el uso de las TIC y los métodos pedagógicos adaptados a entornos virtuales.
d) Evaluación de satisfacción. Encuestas periódicas a estudiantes y docentes para evaluar la satisfacción y efectividad de la modalidad a distancia, con mecanismos para implementar mejoras basadas en los resultados
Corresponderá a la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) garantizar el cumplimiento de las condiciones básicas de calidad de la educación superior mediante procesos de supervisión y fiscalización.
Estos procesos incluirán la implementación de una plataforma de seguimiento y evaluación continua, inspecciones externas periódicas, un sistema de alerta temprana, la presentación de informes anuales de cumplimiento y la aplicación de sanciones y correctivos. Todo esto tendrá como objetivo asegurar el mantenimiento y la mejora de los estándares de calidad educativa tanto en las universidades públicas como en las privadas.