• DOMINGO 7
  • de junio de 2026

Economía

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Dos décimas más que las estimaciones efectuadas en junio

BM eleva proyección del crecimiento del Perú a 3.1%

La entidad multilateral espera que nuestro país alcance su meta de inflación este año.

Sin embargo, la entidad multilateral prevé un avance de 2.5% el año que viene, una décima menos.

Este ligero repunte en las expectativas económicas nacionales para el 2024 representa un rayo de esperanza y un reconocimiento al esfuerzo conjunto de diversos actores.

Señal positiva

Si bien este crecimiento es modesto, constituye una señal positiva que indica una cierta recuperación y resiliencia de nuestra economía.

Los factores que impulsan este crecimiento, como el aumento de las exportaciones, la inversión y el consumo privado, son indicadores alentadores que apuntan hacia una reactivación gradual de diversos sectores productivos.

De acuerdo con el informe Panorama general: impuestos a la riqueza para la equidad y el crecimiento, entre los países grandes es probable que Brasil y el Perú alcancen sus metas de inflación este año, mientras que las demás economías principales les seguirían poco después.

Respecto a América Latina y el Caribe, el organismo internacional asegura que está ganando la guerra a la inflación.

No obstante, su economía solo crecerá 1.9% este año, un poco más de lo previsto, pero menos que las demás regiones del mundo, informó Afp.

La organización financiera pronosticó en abril que la economía regional se expandiría un 1.6% en el 2024.

Este año Brasil crecerá 2.8%; Bolivia, 1.4%; Chile, 2.5%; Colombia, 1.5%; Costa Rica, 4%; República Dominicana, 5.1%; Ecuador, 0.3%; El Salvador, 2.9%; Guatemala, 3.7%; Honduras, 3.5%; México, 1.7%; Nicaragua, 3.6%; Panamá, 2.4%; Paraguay, 3.9%; Perú, 3.1%; y Uruguay, 3.2%, proyecta la entidad.

La economía de Argentina bajará 3.5%, pero repuntará el año que viene hasta el 5%, prevé el BM sobre el país sudamericano, inmerso en una profunda recesión, con una de las inflaciones más altas del mundo (236.7% interanual en agosto) y con la mitad de la población en la pobreza.

Ligero avance

De acuerdo con los pronósticos del BM, a escala regional el crecimiento será flojo en el 2024 (1.9%) y 2025 (2.6%).

Son básicamente los niveles de la década del 2010 y “no es suficiente para reducir la pobreza o facilitar la movilidad social”, declaró el economista jefe del BM para América Latina y el Caribe, William Maloney.

La bajada de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos es un bálsamo para la economía regional.

Inversiones

Para dejar atrás el ciclo de bajo crecimiento, la región debe aprovechar este “momento clave” y “atraer las inversiones necesarias para el desarrollo sostenible, fomentar la innovación, construir capital humano, crear más y mejores empleos”, afirma el vicepresidente del BM para la región, Carlos Felipe Jaramillo.

América Latina y el Caribe “está cerca de ganar la batalla contra la inflación y dar vuelta a la página de los problemas macroeconómicos causados por la pandemia”, agregó.

Asimismo, la pobreza está por debajo de los niveles del 2019 y la desigualdad disminuyó ligeramente, “no de forma considerable, pero sí en la dirección correcta”, apunta Maloney.

En opinión del BM, la pobreza tiene “una nueva dimensión” que hay que vigilar: la inseguridad alimentaria y la obesidad.

Deuda pública

El informe recalca que hay desafíos persistentes como corregir los desequilibrios fiscales y reducir la deuda.

La relación deuda-PBI subió al 62.8% en el 2024 en la región, en comparación con el 59.1% en el 2019, y el elevado endeudamiento y los servicios de deuda siguen impidiendo crear el espacio fiscal para el gasto público.

La inversión extranjera directa está en niveles inferiores a los de hace 13 años.

Pese a tener salarios competitivos en comparación con países como China, “los altos costos del capital, los débiles sistemas educativos, la energía e infraestructura deficientes y la inestabilidad social reducen el atractivo de la región”, afirma el BM.

América Latina podría estar perdiendo el tren del nearshoring (deslocalización de servicios a una zona cercana a los mercados de consumo) y el friendshoring (abastecerse en países ideológicamente afines).