Evita conflictos: incluye la cláusula de mora automática en tus acuerdos comerciales
Juan José Hopkins
Socio corporativo y M&A de CMS Grau
Esta disposición contractual indica que si el deudor no cumple con su obligación de pago en el plazo pactado, los intereses moratorios se generan de forma automática, sin necesidad de que el acreedor realice una notificación formal. La cláusula está regulada por el artículo 1333 del Código Civil y debe estar expresamente incluida en los contratos para evitar disputas legales. Así, la cláusula de mora automática es esencial en contratos que buscan proteger a los acreedores en un contexto económico incierto. Se activa automáticamente al vencerse el plazo acordado, permitiendo al acreedor exigir el pago inmediato o incluso resolver el contrato. Entre los beneficios de esta cláusula tenemos: i) eficiencia en la ejecución; ii) Reducción de costos: Al eliminar la necesidad de un requerimiento formal se reducen los gastos administrativos y legales; iii) seguridad jurídica: aporta claridad sobre las consecuencias del incumplimiento, fortaleciendo la confianza en los acuerdos comerciales.
La mora automática tiene implicancias importantes para ambas partes. Para los deudores: antes de la mora, si se retrasa el pago, no se generan intereses por dicho incumplimiento; en caso de retraso en la entrega de bienes, el deudor será responsable de cualquier daño, siempre que no sea por culpa del acreedor; si el deudor no puede cumplir con su obligación por causas ajenas al acreedor, aún deberá compensar a la otra parte por el incumplimiento. Para los acreedores, es importante resarcir al deudor por los daños ocasionados si el retraso es culpa suya. Además, si la obligación se vuelve imposible de cumplir sin culpa del deudor, deberán cumplir con las contraprestaciones acordadas.
La resolución de un contrato requiere de un incumplimiento claro. En ausencia de causales expresas, el deudor debe tener un plazo de 15 días para cumplir tras ser notificado. Por lo tanto, implementar correctamente esta cláusula requiere una asesoría legal adecuada. Los abogados pueden asegurar que los contratos sean claros y precisos, de modo que ambas partes comprendan sus derechos y responsabilidades. Esto no solo previene conflictos, sino que también fomenta una relación comercial sólida. En un contexto donde los retrasos en los pagos han aumentado por factores como la inflación, revisar cuidadosamente los contratos es crucial. Incluir esta cláusula puede ser una estrategia eficaz para mitigar riesgos financieros y proteger los intereses de todas las partes.