Central
“Estaba en el colegio cuando comencé a recibir una hora de educación artística y el profesor se esforzaba mucho para que los niños ganen una habilidad. Fue así que, poco a poco, aprendí nuevas técnicas. Empecé con platitos, después con animalitos, porongos, jarras, y más artículos que se requerían para las fiestas patronales”, detalló.
La práctica y disciplina fueron claves para que el septuagenario experimente nuevos modelos, en especial la esencia cultural de su amado distrito, mediante representaciones de la plaza, sus imponentes iglesias, santos, la arquitectura de sus calles y la alegría de su gente.
![]()
“Y así comencé a retratar escenarios y características emblemáticas de Quinua. Para eso tuve que aprender otras modalidades y técnicas. Para mi buena suerte, cuando aún era joven se creó un centro artesanal donde había tres maestros que además de vender sus piezas y fomentar el turismo querían dejar un legado. Recuerdo con mucho cariño a uno de ellos, Juan Rojas, quien repetía que la juventud no es eterna y la mejor forma de reflejar nuestras vivencias es a través del arte”, relató el también usuario del programa Pensión 65.
Estela: su gran soporte
Durante una jornada, Alejandro conoció a Estela. Él estaba en la plaza vendiendo sus piezas de cerámica cuando ella se acercó y comenzó a mirar cada escultura. El artista quedó impactado por su belleza y le dijo que traería nuevos modelos en cinco días. Con esa promesa, Limaco Soto regresó a su taller, agarró su arcilla y preparó una casita con una pareja en la puerta, derrochando felicidad y representando los objetivos que pueden alcanzar juntos.
Pasaron los cinco días y se volvieron a encontrar en la plaza. Fue ahí que Alejandro le dio su flamante obra, como si le entregara su corazón a la mujer que iluminó su camino.
“Mi esposa es mi gran soporte. Me ayuda con varias cositas en el taller, junto con mi hijo Darwin, porque el pulso ya no es igual por la edad. Somos muy unidos y agradezco a Dios por darme una familia llena de amor. Por eso seguiré manteniendo viva la cultura de Quinua mediante la cerámica”, enfatizó don Alejandro.
Sabio
A sus 76 años, Limaco Soto es un adulto mayor que representa con orgullo a su distrito. Él es usuario del programa Pensión 65 y aprovecha los encuentros culturales que se organizan para exhibir su trabajo, como la intervención multisectorial Ponle Punche y Ganamos Todos Perú, que se desarrolló el 5 y 6 de diciembre en Quinua, en el marco del bicentenario de la Batalla de Ayacucho. “También tengo mi taller en el cruce de la avenida Libertadores con el jirón Sucre en Quinua. Pueden hacer pedidos al 936-995-098”, agregó el septuagenario con una tierna sonrisa.