Opinión
Abogada ycomunicadora
Para algunos analistas, la educación financiera comenzó a posicionarse en la década de 1950, cuando el mundo comenzó a recuperarse de la II Guerra Mundial y la economía mundial retomó su crecimiento. Pero es en la década del 90 en que alcanza gran relevancia en el mundo, razón por la cual se comienza a incluir este tema en el currículo de las escuelas, de manera que las personas, desde niños, aprendan a tomar decisiones financieras informadas.
Sin embargo, un tema fundamental fue el primer informe formal sobre educación financiera que publicó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en el 2005, documento que reconoció la importancia de la educación financiera como una herramienta clave para el bienestar económico y la estabilidad financiera de los ciudadanos.
Nuestro país trabaja desde hace varios años en el fomento de la educación financiera, desde los sectores público y privado. Así, de acuerdo con el Mapeo de Iniciativas de Educación Financiera-Perú 2024, realizado por la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), se identificaron 108 iniciativas de educación financiera de 63 entidades que se vienen ejecutando en todo el país; todas ellas en línea con las recomendaciones de la OCDE.
Se ha hecho mucho, es cierto, pero tal vez es momento de que la educación financiera tenga vida propia. Precisamente, según indicó la SBS, durante la realización del mapeo algunos entrevistados destacaron la importancia de contar con lineamientos puntuales sobre educación financiera, lo que nos lleva a la necesidad de implementar un sistema nacional de educación financiera, es decir, un conjunto de políticas públicas, estrategias, programas, recursos, entre otros, orientados a enseñar o mejorar las habilidades que tienen las personas para el uso de sus recursos y productos financieros existentes. Pero lo principal es que llegue a todas las localidades del país, de manera que pueda ser un sistema efectivo y eficiente y que cumpla con su objetivo principal que es mejorar la vida de todos los peruanos. Hay un buen camino avanzado, ahora toca ordenar y sistematizar todo, como lo han hecho otras naciones que tienen en la educación financiera un gran aliado en la lucha contra la pobreza.