• VIERNES 24
  • de abril de 2026

Cultural

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Reivindicación histórica

El regreso de Fernandito

Traen tierra de la fosa común donde estuvieron los restos del hijo menor de Túpac Amaru.


Editor
Ernesto Carlín Gereda

Editor de Culturales

ecarlin@editoraperu.com.pe


El investigador Carlos Franco cuenta que la figura de Fernando Amaru, el hijo menor de Túpac Amaru II, ha sido un pendiente en la historiografía peruana.

“No se ha escrito mucho de él. Las personas saben que los hijos del precursor de la independencia fueron obligados a ver su ajusticiamiento, pero luego de eso desaparecen de la historia”, relató Franco.

Se interesó en rastrear las andanzas del menor, quien según la historia oral pasó varias penurias. Por ejemplo, se dice que de los descendientes de Túpac Amaru fue el único que fue castrado.

También se comenta que al cumplir cierta edad, lo enviaron a España y que el navío en el que iba naufragó. Prefirió entregarse otra vez a sus captores a quedarse solo en una tierra desconocida.

El retorno

Franco contó al Diario Oficial El Peruano que lo primero que hizo fue confirmar la existencia de Fernando Túpac Amaru Bastidas. Circulaban versiones de que era leyenda o que no era hijo de José Gabriel Condorcanqui y Micaela Bastidas.

Para ello, le ayudó el alcalde distrital de Pampamarca, que antaño fuera parte del curacazgo de Túpac Amaru. El burgomaestre Iván Arias encontró la partida de bautizo de Fernandito –como se le conoce coloquialmente– en un caracho. Así se le denomina en el lugar a los documentos antiguos, generalmente los de las iglesias. Este pertenecía a la Matriz de la Virgen Asunta.

Franco averiguó la vida en prisión que pasó Fernandito en Sevilla, España, y el lugar donde habría sido enterrado: una fosa común. Por el tiempo transcurrido y por algunos sucesos de la Guerra Civil española se hizo imposible dar con exactitud con los restos del considerado último inca.

Se tomó una medida simbólica: traer la tierra que cubrió por última vez a Fernandito. Autoridades eclesiásticas, administradoras del camposanto, la entregaron a finales de enero.

Autoridades de varias localidades de Cusco se reunirán para decidir qué hacer con el regreso simbólico de este príncipe inca.