• LUNES 18
  • de mayo de 2026

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Reflexiones

Educación técnica y tecnológica para cerrar brechas


Editor
Gustavo Alva

Director Nacional de Senati

 
 

Según datos de la Dirección Regional de Lima Metropolitana (DRELM), ente adscrito al Ministerio de Educación, existe una brecha significativa de 200,000 profesionales técnicos al año, ya que solo egresan alrededor de 100,000. Esta disparidad entre oferta y demanda laboral subraya la urgencia de promover y fortalecer aún más la formación técnica en el país.

Sectores como la minería, la construcción y la manufactura demandan cada vez más especialistas capacitados que puedan adaptarse a los avances tecnológicos y contribuir al crecimiento sostenible de estas industrias, con remuneraciones competitivas. Por ejemplo, profesionales técnicos en áreas de minería, metalurgia y petróleo pueden alcanzar un ingreso promedio mensual de casi S/ 7,000 en el rango de edad de 18 a 29 años, con posibilidades de incremento conforme adquieren experiencia y especialización, según el portal Mi Carrera del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo.

La transformación digital y la automatización también han impulsado la demanda de técnicos en áreas como ciberseguridad, desarrollo de software y mantenimiento de sistemas automatizados. Según el Foro Económico Mundial, profesionales con habilidades técnicas avanzadas en big data, inteligencia artificial, gestión de seguridad, almacenamiento de datos, vehículos autónomos y eléctricos, UI y UX, entre otros, tendrán nuevas oportunidades en el mercado laboral entre el 2025 y el 2030.

Otras especialidades técnicas más solicitadas este año, como gestión y administración, marketing y publicidad, contabilidad, sistemas y cómputo, y otras señaladas por el portal ya mencionado, reflejan la diversidad de necesidades del mercado laboral peruano. Estas áreas no solo son cruciales para sectores tradicionales, sino también para actividades impulsadas por la transformación digital y el crecimiento empresarial, que también representan pilares fundamentales para la innovación, la productividad y la sostenibilidad de las industrias.

En ese sentido, el desarrollo de la educación técnica y tecnológica es un motor clave para cerrar brechas y generar nuevas oportunidades laborales. Es fundamental que las instituciones, junto al sector empresarial, sigan impulsando programas formativos alineados con las exigencias del mercado global. De esta manera, no solo se contribuye a la empleabilidad, sino también al progreso sostenible y equitativo del país.