Ana Sofía Apaza, asociada senior del Estudio Olaechea, señala que el hostigamiento sexual es una forma de violencia que se manifiesta a través de conductas de connotación sexual o sexista no deseadas, que pueden crear un ambiente de trabajo intimidatorio, hostil o humillante, así como afectar la actividad, el desempeño o la estabilidad laboral de la víctima.
“Tanto empleadores como trabajadores deben tener claro que no se requiere acreditar el rechazo o que se trate de un comportamiento reiterativo para que configure el hostigamiento sexual. Un solo acto puede ser suficiente”, comenta la experta.
Algunas manifestaciones de hostigamiento sexual son por ejemplo comentarios o insinuaciones sexuales no deseadas sobre la apariencia, la vestimenta o la vida personal; mensajes, imágenes o gestos de contenido sexual enviados a través de correo o Whatsapp; acercamientos físicos inapropiados o contacto no consentido; y amenazas o represalias por rechazar las conductas citadas.
Qué deben hacer las organizaciones
Apaza indica que dentro de las obligaciones de los empleadores está la implementación de políticas internas, así como crear un comité de intervención frente al hostigamiento sexual laboral, en empresas de 20 trabajadores a más, o designar a un delegado, en las de menos de 20 trabajadores. Los empleadores también deben realizar capacitaciones al personal, al comité o delegado y al área de Recursos Humanos sobre prevención y sanción del hostigamiento sexual laboral.
“Además, el empleador debe garantizar un procedimiento interno de investigación confidencial e imparcial sin represalias para los denunciantes; así como imponer sanciones disciplinarias contra los responsables”, agregó.
Las multas que Sunafil impone por no cumplir con alguna de estas disposiciones van hasta las 0.68 UIT (S/ 3,638) en microempresas, hasta las 7.65 UIT (S/ 40,928) en las pequeñas empresas y hasta las 52.53 UIT en no MYPE (S/ 281,036), es decir, en empresas grandes.
Por último, la abogada recomienda a los empleadores que realicen capacitaciones periódicas más allá de lo que exige la norma, que los procedimientos de denuncia sean claros y accesibles, y que lleven a cabo auditorías preventivas. “Es clave que trabajen en crear una cultura de respeto y tolerancia cero”, finalizó.
Sobre el Estudio Olaechea
El estudio Olaechea es el estudio de mayor trayectoria en el Perú, siendo desde su fundación, en 1878, una de las firmas full-service de mayor reconocimiento y prestigio del país. Con enfoque en altos estándares profesionales, brinda una asesoría legal multidisciplinaria que se caracteriza por su alta eficiencia, un profundo conocimiento de las diversas industrias y la capacidad de adaptarse a las necesidades cambiantes de sus clientes y los mercados en los que estos participan.
Además, el estudio trabaja en conjunto con las mejores firmas de abogados del mundo y representa al Perú como miembro exclusivo de asociaciones internacionales de firmas de abogados independientes como Lex Mundi, Club de Abogados y The Intelex Group.