• SÁBADO 4
  • de abril de 2026

Política

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Arqueóloga Ruth Shady exhorta a aprender de esta cultura

Mujeres de la civilización Caral fueron agentes de paz

También ejercieron labor como autoridades y velaron por la seguridad alimentaria de los pobladores.

“Hemos tenido mujeres que han sido autoridades políticas y que también resolvían cualquier conflicto que se pudiese generar”, manifestó la estudiosa a la Agencia Andina. “Se preocupaban mucho de que no faltaran los alimentos. Y que la producción agrícola estuviera en buenas condiciones, así como  la extracción del recurso marino”, añadió.

Shady encabezó la ceremonia de inauguración de ‘El rol de la Mujer en la civilización Caral’, realizada en la sede del Ministerio de Cultura; ocasión que sirvió también para extender un reconocimiento a tres destacadas representantes del género femenino, provenientes del campo de la cultura y de lucha social, en vísperas de celebrarse el Día de la Mujer.

La arqueóloga señaló que el ejemplo que en el ámbito de la convivencia entre las personas y con la naturaleza que emana desde la civilización Caral, “no se está teniendo en cuenta” en los tiempos actuales. Esta omisión se manifiesta en las agresiones a las mujeres, a la naturaleza y en priorizar el beneficio individual antes que el bienestar de la colectividad, consideró.


“Desde que se produjo la colonización, se dijo que los hombres de esta parte del mundo eran muy débiles, porque permitían que las mujeres llegaran al poder; pero eso no fue así, ya que cuando le correspondía a la mujer, por sus condiciones y por su herencia, llegar a tener el control político, lo recibía, de acuerdo con su derecho”, indicó Shady.

Refirió que entre los vestigios de cuerpos humanos encontrados en la llamada Ciudad Sagrada de Caral, se ha identificado a mujeres que portaban collares dobles “y una serie de implementos que corresponden a autoridades”.

Historia e influencia

La exposición museográfica, inaugurada en el Ministerio de Cultura, ofrece la posibilidad de realizar un recorrido interactivo por la historia y legado de la civilización Caral, por medio de gráficos, reconstrucciones digitales y en 3D, realidad virtual y elementos lúdicos, destacando la presencia femenina en esta civilización.

El influjo de Caral se hizo extensivo a culturas que se desarrollaron con posterioridad en el tiempo, tras el auge de esta civilización, que se dio entre los años 3000 y 1800 antes de Cristo. Shady refirió que esta influencia se apreció incluso en la cultura incaica.

“Por eso hemos sido un país pluricultural y multilingüe; lo que quiere decir que había un respeto intercultural”, indicó. “No se imponía una sola cultura y se hablaban múltiples idiomas en esta parte del territorio andino-amazónico”, manifestó.

Estas expresiones de respeto intercultural, se dieron también en la relación de los habitantes de Caral con su entorno, refirió la arqueóloga. “Hubo una visión de la vida de estar en armonía, respetando a la naturaleza, a la tierra, a los cerros y al mar, que son de donde provenían los alimentos; una visión que se ha perdido”, apuntó.


Lamentó, en tal sentido, que se haya dejado de lado –por ejemplo– el uso agrícola que en Caral se daba a los cerros rocosos, que eran convertidos en campos de cultivos a través de andenes. Estos han desaparecido en un 70%, señaló Shady, mencionando una investigación realizada por un estudioso belga.

“Esos cerros se han convertido de nuevo en rocosos y con las lluvias bajan todas las rocas, afectando los valles de producción agrícola”, refirió, aludiendo a los desbordes y huaicos que ocurren en esta época del año en diversos puntos del país.

Aportes

La inauguración de la muestra museográfica ‘El rol de la Mujer en la civilización Caral’ dio pie para que la unidad ejecutora del Ministerio de Cultura, encargada de Caral, reconociera públicamente la labor desarrollada por tres mujeres, representantes, respectivamente, de la selva, la costa y la sierra.

Así, se dio cuenta de la labor de Delia Pizarro, presidenta de la Asociación de Artistas Shipo Conibo de Cantagallo, con trabajos que reflejan su cultura autóctona.

También se hizo lo mismo con María de los Ángeles Luján, activista que ha laborado a favor de los derechos laborales por intermedio del Sindicato de Trabajadores del Hogar y de la Asociación de Mujeres Negras Trabajadoras del Perú.

Danza de tijeras

Se otorgó una distinción también a Daniela Hudtwalcker, danzante de tijeras conocida como ‘Asirisonqo de Ayacucho’, quien, además de practicar esta expresión dancística y musical, ha realizado estudios y trabajos académicos sobre la participación de las mujeres en ella.

Celebrando esta distinción, se dio paso a la danza de tijeras, participando en ella, además de la condecorada, Rómulo Huamaní ‘Qori Sisicha’, natural de Lucanas, Ayacucho, y connotado representante de esta manifestación cultural.