Mimp facilita proceso de adopciones con acompañamiento a las familias interesadas
Los Centros de Acogida Residencial albergan a más de 300 menores que esperan por una familia que les brinden un hogar y una vida digna.
En el Día Nacional de Adopciones que se conmemoró en la víspera, el viceministro de Poblaciones Vulnerables, Carlos Vilela, señala que el sector viene trabajando en la promoción de la adopción.
Señala que los Centros de Acogida Residencial del Mimp albergan a más de 300 niños, niñas y adolescentes a la espera de una adopción.
"Ellos están esperando encontrar a la familia idónea para que pueda acogerlos, para que pueda brindarles una vida digna, una vida llena de amor y conozcan de esa forma sus derechos y sus deberes para promover ciudadanía".
En ese sentido, sostiene que desde la Dirección de Poblaciones Vulnerables vienen invitando a las familias de 25 a 62 años a que apuesten por este proceso, para lo cual desarrollan talleres de preparación en cada una de las oficinas descentralizadas y en Lima, de modo que no estarán solas en este proceso gratuito, de preparación emocional que también brinda el Mimp a los interesados.
"En este momento tenemos más de 330 niños y niñas adolescentes. No tenemos menores de 6 años porque son los más buscados. Sin embargo tienen la oportunidad de apostar por la adopción de niños mayores de 6 años, que son hermanos, adolescentes que tienen 12, 13, 14 años, niños con alguna discapacidad, porque no hay nada mejor que apostar por brindar amor a estos niños que se lo merecen".
El viceministro afirma que son niños que desde los Centros de Acogida han sido muy bien cuidados, bien alimentados, de manera que sería ideal si encuentran una familia que pueda adoptarlos.
Señala que desde el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables promueven esa sociedad de confianza a través de la integración familiar.
En cuanto a lo que se le pide a las familias interesadas en iniciar un proceso de adopción de un menor, el viceministro afirma que la evaluación psicológica es fundamental, así como el cumplimiento de los talleres que brinda el ministerio, pues desde esas primeras evaluaciones, es posible identificar qué personas pueden ser calificadas como familias adoptantes, si están calificadas.
Luego viene también un estudio socioeconómico para saber si es que efectivamente son personas de bien, si tiene recursos para poder solventar a uno o más niños y si tienen una familia bien constituida, incluso si es monoparental, pero que cuentan con tíos, abuelos.
El viceministro de Poblaciones Vulnerables, Carlos Vilela, asegura que en todo este proceso, las familias que buscan adoptar a un menor no se quedan solas. "Nosotros incluso hacemos un trabajo de post adopción; siempre apostamos a eso".
Precisa que hay dos tipos de adopción, la que se refiere a la adopción regular, y que comprende a menores de 0 a 6 años; y la adopción especial que incluye a estos más de 300 niños que van de 6 años a más y que tienen diferentes cualidades.
"Ellos, por ejemplo, pueden ser niños, niñas adolescentes con discapacidad; algunos vienen de familias que han tenido algún tipo de dificultad psicológica, o de familiares que han pasado por algún proceso delictivo, entonces los acogemos".
Es importante también con total apertura que las familias adoptantes conozcan la proveniencia de estos niños. "Hay algunos que han sido abandonados y como no se conoce el mapa mental de estos niños, cómo vienen creciendo, muchas familias se rehúsan a adoptar", señala.
En cuento al soporte que les da el Estado a través del ministerio, a través de las instituciones especializadas, el viceministro asegura que este es gratuito y que se mantiene tres años después de haberse concretado la adopción. "Esto empieza con los talleres y el soporte se prolonga por 3 años después de haberse acogido al niño.
Demanda por regiones
El viceministro asegura que la mayor incidencia de adopción proviene de Lima, pero también de provincias, donde funcionan oficinas desconcentradas de la Dirección de Adopciones. Sin embargo -señala- que les falta promover más oficinas para que más familias de diferentes culturas puedan adoptar a niños de su misma cultura y mantengan el arraigo cultural y familiar.
En cuanto a los temores más frecuentes entre las familias interesados en adoptar a un menor, el viceministro señala que son básicamente los relacionados a la salud, discapacidad, de proveniencia, a la problemática de los padres biológicos y muchas veces también porque son niños abandonados y no se sabe su historial biológico.
El funcionario precisa que cuando se inicia el proceso de oferta de adopción, esta se hace siempre que tengan a la mano una sentencia de resolución de adoptabilidad, que estén en situación de adopción.
"A partir de allí empezamos el proceso para encontrar en nuestro "banco de familias acogedoras", adoptantes, para empezar a trabajar con ellas cuáles son los más idóneas para estos niños.
En cuanto a la demanda de adopciones procedentes del exterior, precisa que Italia es el país con mayor número de adopciones de niños, niñas y adolescentes peruanos.
"Hay más de 300 niños que vienen siendo adoptados en los últimos 5 años desde este país, pero nosotros priorizamos que el niño mantenga el arraigo cultural nacional, porque la adopción, como Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, es nuestra última medida, porque lo que promovemos es la integración familiar. Sin embargo debemos seguir promoviendo adopciones, en el marco de la situación en la que se encuentran estos niños judicialmente".
"En nuestros Centros de Acogida Residencial tenemos miles de niños que se encuentran en diferentes situaciones de desprotección y de vulnerabilidad; pero muchos de ellos tienen familias aquí y no están en proceso de adopción, porque nos encargamos antes que nada de la integración familiar".
Señala que a sus familias se les brinda soporte sicológico para que vuelvan a integrarse, porque esa es nuestra función y prioridad. "No les decimos que como no pueden acogerlos vamos a derivarlos a un proceso de adopción, porque como ya comenté, nuestra última medida es la adopción".
En el caso de que aparezca un familiar a reclamar a un niño que ya ha sido declarado judicialmente en abandono, señala que los padres biológicos no tienen opciones de reclamar porque justamente se llevó un proceso judicial. Sin embargo, no se puede evitar que haya algún tipo de vínculo. "Dependerá de la familia adoptante aceptar un acercamiento que se le propone, y que el niño tenga al final el cariño de los adoptantes, así como de los padres biológicos.
"Hoy hay hasta cuentos infantiles que promueven esa integración y ese vínculo con la nueva familia y que el niño sepa que efectivamente viene de una familia biológica diferente".