• JUEVES 2
  • de abril de 2026

Editorial

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Respaldo del FMI al Perú

Si bien hay desafíos por delante, las recomendaciones del FMI ofrecen una hoja de ruta para consolidar los avances y construir un futuro económico aún más próspero y resiliente para todos los peruanos.

La misión de la entidad multilateral celebra el vigoroso repunte del 3.3% del producto bruto interno (PBI) en el 2024, impulsado por la fortaleza de nuestros sectores primarios, un consumidor dinámico y una inversión pública estratégica. Este crecimiento robusto, acompañado por una inflación que se mantiene firmemente dentro de los objetivos del Banco Central de Reserva del Perú (BCR), es un testimonio de la resiliencia y la acertada gestión macroeconómica del país.

El FMI destaca la eficaz conducción de la política monetaria por el ente emisor, cuyo enfoque prudente ancló las expectativas de inflación, brindando certidumbre a los agentes económicos. La fortaleza y la rentabilidad de nuestro sistema financiero, así como el superávit creciente de la cuenta corriente, impulsado por un entorno comercial favorable, son indicadores clave de la salud económica del Perú y su capacidad para enfrentar los desafíos globales.

Si bien el aumento del déficit fiscal en el 2024 es un aspecto que requiere atención, el FMI reconoce que nuestras reservas internacionales netas (RIN) se mantienen en niveles confortables, proporcionando un importante colchón de seguridad.

Mirando hacia el 2025, aunque se anticipa una moderación del crecimiento, la proyección de un 2.9% continúa siendo positiva, sustentada por la fortaleza del consumo interno.

Es destacable que el organismo internacional reconozca los amplios márgenes de maniobra con los que cuenta el Perú gracias a su baja deuda pública, sus sólidas reservas y su acceso favorable a los mercados internacionales. Esta resiliencia nos permite afrontar la incertidumbre global con una posición de fortaleza.

El FMI respalda la adecuada política monetaria del BCRP, sugiriendo incluso la posibilidad de un ajuste adicional ante la favorable evolución de la inflación. La recomendación de mantener la flexibilidad cambiaria subraya la visión de un país capaz de adaptarse a los vaivenes del entorno internacional.

En cuanto al ámbito fiscal, la entidad reconoce el compromiso de las autoridades para reducir el déficit en el 2025 y valora las medidas orientadas a mejorar la eficiencia del gasto. Sin embargo, FMI insta a realizar esfuerzos adicionales para alcanzar la meta de déficit fiscal del 2.2% del PBI en el 2025, sugiriendo medidas para moderar el gasto y reformas para reducir los costos de Petroperú.

A mediano plazo, advierte que cumplir con las metas fiscales requerirá medidas aún no especificadas, incluyendo posibles recortes en gasto corriente y la revisión de exoneraciones tributarias.

Asimismo, las iniciativas para reactivar el mercado de capitales interno abren nuevas perspectivas de financiamiento para el desarrollo.

Si bien hay desafíos por delante, las recomendaciones del FMI ofrecen una hoja de ruta para consolidar los avances y construir un futuro económico aún más próspero y resiliente para todos los peruanos.