• DOMINGO 5
  • de abril de 2026

Central

FOTOGRAFIA
Descubrimiento arqueológico

Los secretos del Gran Pajatén

Develan existencia de más de un centenar de estructuras arqueológicas en este complejo ubicado en el departamento de San Martín.


Editor
Fidel Gutiérrez

Periodista

fgutierrez@editoraperu.com.pe


El arqueólogo Aldo Bolaños, director del proyecto de campó que tuvo como fruto este hallazgo, señaló a la Agencia Andina que se ha determinado la existencia de 104 estructuras; cifra que contrasta con las 26 conocidas a partir de los descubrimientos realizados en 1966 por el arquitecto Víctor Pimentel.

Con estos nuevos elementos se ha determinado que este monumento arqueológico ubicado en el Parque Nacional del Río Abiseo se extendió a lo largo de por lo menos diez hectáreas. “Es una extensión cercana a la de Machu Picchu”, manifestó el estudioso.

El hallazgo partió de los trabajos ejecutados por la organización World Monuments Fund Perú durante el 2023 y 2024. Para detectar la existencia de las estructuras mencionadas se utilizó tecnología de punta, como la denominada Lidar, que a través de sensores permitió determinar lo que se encontraba debajo del frondoso bosque amazónico de esta zona.

“Con todo este conocimiento, estamos preparados para iniciar un debate acerca de estos grupos humanos de la cultura Chachapoyas que ocuparon el valle del río Montecristo”, manifestó Bolaños, quien resaltó la participación de especialistas en monitoreo ambiental, biología, ecología y ambientalismo en esta labor.

El arqueólogo señaló que la intervención que propició el descubrimiento estuvo motivada por la situación de emergencia que atravesaba el Pajatén ante el deterioro causado por las condiciones climáticas existentes en el lugar. “La estructura número 1 se encontraba en peligro, pues los muros decorados con grecas de su parte superior se venían abajo por los árboles y las lluvias” que caen en el lugar durante todo el año , dijo.

Lo concerniente a la preservación del Gran Pajatén y del complejo funerario Los Pinchudos, y el entorno natural que conforma el Parque Nacional del Río Abiseo, guarda especial importancia, puesto que esta zona del país es una de las 40 catalogadas por la Unesco como Patrimonio Mundial Mixto.

El director del World Monuments Fund Perú, Juan Pablo de la Puente, indicó que esta condición responde a que dicho lugar tiene “un valor excepcional en materia de biodiversidad y en materia cultural a la vez”.

Si bien esta zona tiene áreas que pueden ser visitadas, en el caso en que se ubican los mencionados lugares arqueológicos, el desarrollo del turismo resulta complicado, dadas las condiciones naturales.

“Llegar al Gran Pajatén desde la población más cercana nos toma cuatro días: dos yendo a lomo de mula y dos caminando por el bosque”, señaló.

Sin embargo, sí ha sido posible vincular a la población de las comunidades allí residentes con el legado representado en los sitios arqueológicos de la cultura Chachapoyas, dijo.

Esto ha demandado un trabajo de dos años y medio con las comunidades del lugar, incluidas aquellas de la provincia de Pataz, en La Libertad. En tal sentido, indicó que ello ha registrado avance, a pesar de la situación que esa parte del país vive a causa del accionar de la minería ilegal.

Esta labor de concienciación se ha desarrollado en el plano educativo, mayormente, y como resultado de ello se presentará a los gobiernos regionales de San Martín y La Libertad una guía educativa que les permitirá actualizar sus currículos escolares con información sobre la cultura Chachapoyas, indicó.

Preservación

Ricardo Morales, responsable de conservación del proyecto, señaló que para mejorar la preservación del lugar puede aprovecharse lo que los antiguos Chachapoyas hicieron al respecto, mediante un sistema de drenajes cuyo funcionamiento debe investigarse más.

Este les permitió distribuir los cauces de los riachuelos que se forman en las quebradas, derivándolos hacia la parte baja del río Montecristo, indicó. “Se requiere de una planificación metodológica que esté vinculada con las características de los materiales y de las técnicas constructivas del lugar, especialmente en lo que corresponde a los relieves”, indicó.

Consideró asimismo que resulta importante mantener la vegetación arbórea que crece en el lugar, “porque de alguna manera protege las estructuras, pese a que las raíces ofrecen riesgo, al moverse y levantar estructuras”. La razón de ser de estos trabajos es determinar lo que hay que hacer para evitar el deterioro que el tiempo y el clima ocasionan en este monumento, dijo.

Dicha afectación llevó a que se tuviera que desmontar un muro a punto de colapsar, “para volverlo a levantar en las mismas condiciones en la que estaba”, dijo. Ello se hizo utilizando material del lugar, para lo cual se seleccionó la tierra y la arena necesarias, evaluando estas en un laboratorio, indicó Morales.

Dato

En 1990 el Gran Pajatén fue declarado Patrimonio de la Humanidad.