• VIERNES 13
  • de marzo de 2026

Opinión

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Investigación clínica: pilar del progreso médico


Editor
Andrea Uribe

Country manager para el Clúster Andino de Pfizer


Cada vacuna, cada fármaco, cada tratamiento que hoy salva vidas comenzó como una pregunta científica que necesitó validación.

Esa ocurre a través de la investigación clínica, un pilar fundamental del progreso médico que sigue siendo invisibilizado, especialmente en regiones como América Latina, donde la inversión histórica en salud ha sido insuficiente.

Pero las cosas están cambiando.

En el contexto de la pandemia, América Latina demostró que tiene la capacidad no solo de participar, sino también de liderar avances científicos.

Países como el Perú fueron parte esencial de los estudios que permitieron validar antivirales orales contra el covid-19, tratamientos que hoy están disponibles en múltiples países y que han transformado la manera en que respondemos ambulatoriamente a la enfermedad.

Esto no solo salvó vidas, sino que también abrió una puerta: la de la confianza en nuestra capacidad regional.

La investigación clínica no es solo una herramienta médica. También es un motor de desarrollo económico, de formación profesional y de fortalecimiento institucional. Actualmente hemos desarrollado 2 estudios en el Perú con 4 sitios de investigación y 8 estudios en Chile con 57 centros de investigación, lo que evidencia una evolución positiva y sostenida hacia una mayor participación en los desarrollos terapéuticos de última generación.

En América Latina no solo estamos probando nuevos tratamientos. Estamos escribiendo el futuro de la medicina basada en evidencia. Cada ensayo clínico representa una posibilidad real para miles de pacientes. Invertir en investigación no es solo una decisión científica, es una decisión humana.

Esta inversión en investigación clínica también fortalece la autonomía regional para enfrentar desafíos sanitarios futuros al fomentar el desarrollo de talento local altamente capacitado y la infraestructura necesaria para llevar a cabo estudios complejos. Asimismo, promueve la colaboración entre diferentes sectores.

Al consolidar un ecosistema sólido de investigación, América Latina se posiciona como un actor clave en la innovación médica global, capaz de generar conocimiento que responda a las particularidades y necesidades de nuestra población. Así, cada avance no solo representa un logro científico, sino también un paso hacia la equidad en salud y el bienestar colectivo.