• LUNES 27
  • de abril de 2026

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Cusco vive el Corpus Christi

Vírgenes y santos paseados en andas

Tradicional actividad religiosa comenzó esta semana y culminará con la octava este jueves 26.

La feligresía participó en una misa oficiada por el arzobispo de Cusco, monseñor Richard Alarcón; luego, en la procesión de la carroza de plata con el santísimo sacramento y, finalmente, en una nutrida procesión con quince imágenes que terminó en horas de la noche.

El Corpus Christi comenzó el miércoles 18 con la “entrada”, las vírgenes y santos llegaron en andas, con sus mayordomos, danzas y músicos desde sus templos coloniales hasta la Basílica Catedral.

San Jerónimo y san Sebastián llegaron desde los distritos que llevan sus nombres ubicados al sur de la ciudad, mientras que santa Bárbara arribó desde el distrito de Poroy, por el Qhapaq Ñan. La mártir es la que está más distanciada de la gran urbe.

El fervor y la tradición llegaron a su máxima expresión con la misa en el atrio de la Catedral, desde donde el clero cusqueño ofreció la ceremonia sobre la importancia del Cuerpo de Cristo. “Hoy, nuestro Señor Jesucristo presente en su cuerpo y su sangre, nos recibe a todos nosotros como peregrinos saludándonos con la misma expresión que la paz sea con ustedes”, expresó monseñor Alarcón.

Al culminar la ceremonia, y el retorno de la carroza, las hermandades y cargadores, acompañados por integrantes de bandas, ingresaron en la plaza Mayor; los portales retumbaron con las melodías entonadas acorde con el paso de las efigies sobre sus andas.

Los mayordomos u organizadores de los cargos o fiestas mostraron sus ternos y vestidos de gala; ellos llevaron las demandas o pequeñas imágenes para distinguirse de los fieles que se ubicaron en los perímetros, luego ofrecieron el delicioso chiriuchu, plato bandera de Cusco acompañado de bebidas. Con el pasar de las horas las vírgenes y santos se ubicaron en la Catedral, ante la sagrada imagen del Señor de los Temblores, patrón jurado de Cusco. De acuerdo con la tradición oral, se encendió un debate sobre la coyuntura, los milagros por conceder y los castigos, y las vírgenes intercedieron para que las condenas no sean inclementes.