Regeneración: ¿por qué ir más allá de un reciclaje consciente?
Carla Sánchez
Jefa de sustentabilidad en Natura
En el Perú se generan más de ocho millones de toneladas de residuos sólidos al año, según el Ministerio del Ambiente (Minam). Frente a esta realidad, el reciclaje aparece como una acción necesaria para reutilizar estos desechos.
Sin embargo, el contexto ambiental y social actual exige soluciones más transformadoras. Reciclar es indispensable, sí, pero ya no es suficiente.
Hoy más que nunca debemos adoptar un nuevo enfoque que va más allá de lo tradicional: el de la regeneración. Esta propuesta no solo busca mitigar impactos, sino también generar un cambio positivo para las personas y el planeta. Hablar de regeneración implica repensar la cultura en todos los sentidos, desde el sector empresarial y su compromiso consciente y real. Aunque la sustentabilidad es clave, algunas veces resulta insuficiente. Regenerar significa restaurar y fortalecer no solo los ecosistemas, sino también las comunidades y la economía. Es adoptar un nuevo paradigma que impulse impactos positivos integrales. Para lograrlo es fundamental que más organizaciones integren factores sociales, humanos y ambientales en todos sus procesos.
En la práctica, este enfoque regenerativo transforma los desafíos socioambientales en oportunidades reales de desarrollo. Se trata de crear una economía regenerativa auténtica, que beneficie a todos los involucrados.
Por ejemplo, si una empresa necesita bioactivos para fabricar sus productos, el enfoque regenerativo plantea no solo extraer, sino también reparar y revitalizar los suelos utilizados en esa recolección.
La regeneración también implica construir alianzas con las comunidades locales, haciéndolas parte activa de la restauración ambiental. Incluirlas en procesos como la recolección y reciclaje de residuos, mediante capacitación y acceso a herramientas, puede generar ingresos sostenibles y mejorar su entorno. Así, el modelo regenerativo combina la economía circular con el desarrollo humano, creando nuevas oportunidades.
El reciclaje continúa siendo una pieza clave, pero no es toda la solución. La cultura de la sustentabilidad necesita evolucionar. Regenerar es el siguiente paso necesario. La pregunta no es si podemos hacerlo, sino si estamos dispuestos a asumir el compromiso que el momento nos exige. Ya no basta con trazar metas sustentables: es momento de actuar para generar bienestar integral, tanto ambiental como social, para todas las personas que impactamos.