Automatización legal: ¿qué normas debes cumplir en proyectos con domótica o inmótica?
Enfoque inmobiliario.
Miguel Cavero Velaochaga
Abogado. Director de Inmobilex
La domótica se refiere a la automatización de viviendas individuales. Su foco está en mejorar la calidad de vida de los residentes, aportando confort, seguridad y eficiencia energética. Desde asistentes virtuales como Alexa que controlan la iluminación, hasta sistemas de climatización, música, cerraduras inteligentes, etcétera, la domótica convierte una casa o departamento en un ecosistema conectado y confortable.
Un caso emblemático es el de Masdar City, en Abu Dabi, donde los desarrollos residenciales integran sensores que permiten operar persianas automatizadas y paneles solares gestionados por inteligencia artificial. La meta: lograr emisiones neutras de carbono en cada vivienda. En ciudades como Madrid o San Francisco, el auge de los smart homes ha influido incluso en la valorización de los inmuebles, incrementando su valor de reventa entre un 5 % y 10 % según datos de los portales web Zillow e Idealista.
La inmótica, por otro lado, aplica los principios de automatización a edificios no residenciales o de uso colectivo: oficinas, hoteles, hospitales, centros comerciales. Su objetivo va más allá del confort; busca optimizar la gestión técnica de las instalaciones para reducir sus costos operativos, facilitando el mantenimiento y garantizando la seguridad integral.
Un ejemplo paradigmático es el edificio The Edge, en Ámsterdam, considerado por Bloomberg como el edificio más inteligente del mundo. En este edificio, cuyo principal inquilino es la empresa Deloitte, existen 28.000 sensores conectados que controlan desde la ocupación de las salas hasta la iluminación según la luz natural disponible, logrando un ahorro energético del 70 % respecto a edificios tradicionales. En Latinoamérica, el BBVA Bancomer Tower en Ciudad de México cuenta con sistemas inmóticos que gestionan el consumo energético y climatización para sus más de 50 pisos, reduciendo en un 30 % su huella ecológica.
Ambas tecnologías representan no solo un paso hacia la sostenibilidad y la eficiencia, sino también un salto de calidad para promotores y constructores. En un mercado donde la experiencia del usuario y los costos operativos importan más que nunca, la automatización inteligente no es una moda, sino un nuevo estándar para los desarrolladores inmobiliarios.
Sunafil detectó que más de 150 mil personas prestan servicios como locadores de servicios -es decir, emiten recibos por honorarios- en un total de 44,599 empresas pertenecientes a diversos sectores económicos. ??https://t.co/mBXjF1PsEOpic.twitter.com/T8vnRBz6Jp
— Diario El Peruano (@DiarioElPeruano) July 14, 2025