Editorial
“Siendo la inmunización el método más efectivo para evitar la infección por VPH y, con ello, prevenir el cáncer de cuello uterino y otras formas de cáncer, es imprescindible continuar y ampliar la cobertura vacunal [...]”.
Entre las enfermedades más asociadas al VPH se encuentran el cáncer de cuello uterino –su manifestación más conocida y mortal–, así como neoplasias en el pene, boca, ano, vagina y orofaringe. Además, es responsable de la aparición de condilomas o verrugas genitales, que aunque no son letales, pueden ser dolorosas, recurrentes y altamente contagiosas.
Con respecto al cáncer de cuello uterino, la evidencia científica es contundente: el 99% de los casos están relacionados con el VPH, ya que este virus provoca alteraciones celulares en el cuello del útero que pueden evolucionar, de no detectarse y tratarse a tiempo, en una neoplasia maligna.
De acuerdo con el Ministerio de Salud (Minsa), en el Perú se presentan, en promedio, 200 nuevos casos de cáncer de cuello uterino al año, con una tasa de mortalidad alarmante, ya que el 50% de las afectadas fallecen por esta causa. Estas cifras reflejan con claridad la magnitud del problema y el nivel de riesgo que enfrentamos si no se adoptan medidas eficaces y sostenidas para prevenir la propagación del virus.
Afortunadamente, el Estado peruano ha reconocido la gravedad de este problema de salud pública y ha implementado diversas estrategias para contener la infección. La principal de ellas es la inmunización preventiva, especialmente orientada a niñas, niños y adolescentes. Dado que el VPH se transmite mayoritariamente por contacto íntimo, resulta esencial aplicar la vacuna antes del inicio de la vida sexual.
En ese contexto, el Minsa ha intensificado la campaña de vacunación contra el VPH en menores de entre 13 y 18 años. A la fecha, se ha logrado inmunizar a 876,391 personas a escala nacional, lo que representa el 95.4% de la población objetivo. Además, 13 regiones del país ya han alcanzado el 100% de cobertura, y otras presentan un avance superior al 80%.
Siendo la inmunización el método más efectivo para evitar la infección por VPH y, con ello, prevenir el cáncer de cuello uterino y otras formas de cáncer, es imprescindible continuar y ampliar la cobertura vacunal, con el objetivo de proteger a toda la población en riesgo, sin dejar a nadie atrás.
Urge extender esta política pública a las zonas más vulnerables, sobre todo en regiones alejadas o con mayores brechas estructurales, como las comunidades amazónicas y altoandinas. Solo así garantizaremos el derecho a la salud de todos los peruanos.
Con planificación, eficiencia y compromiso de los sectores del país en un trabajo articulado sí es posible vencer a este enemigo silencioso pero prevenible.