• MIÉRCOLES 15
  • de abril de 2026

Opinión

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Reflexiones

El rock es cultura, el rock es cambio


Editor
Ricardo Montero

Periodista


Éramos quinceañeros, sumergidos en el universo del colegio, las tareas, las aspiraciones y las frustraciones de la adolescencia. Pero también nos aventurábamos en el laberinto de la política, esforzándonos por comprender el futuro que se asomaba, conscientes de que el camino que nos esperaba estaba impregnado de esperanza, pero también de incertidumbre.

El rock fue la pieza fundamental para entender lo que sucedía en el país. Su energía y rebeldía nos ayudaron a descifrar la compleja realidad que nos rodeaba, permitiéndonos, a su vez, conocernos mejor a nosotros mismos.  Así, cada acorde nos guiaba a través del laberinto de emociones y pensamientos que definían nuestras vidas.

Escuchamos al legendario Gerardo Manuel expresar: “El rock es cultura”, y esa frase se convirtió en nuestra plegaria, el leitmotiv de nuestra agitada adolescencia. Cada vez que la repetíamos, sentíamos que reflejaba nuestra búsqueda de identidad y significado.

Esta búsqueda no fue solo personal; se extendió más allá de nosotros, resonando en eventos que marcaron la historia. Un ejemplo emblemático de esta conexión entre el rock y un propósito mayor es el concierto Live Aid de 1985, en memoria del cual se celebra cada 13 de julio el Día del Rock. Este acto se erigió como un poderoso testimonio de cómo este género trasciende lo musical, convirtiéndose en un movimiento de solidaridad, en ese caso con los habitantes de Etiopía devastados por la hambruna. La música se transformó en una plataforma vibrante para elevar la conciencia y recaudar fondos, logrando movilizar a millones de corazones alrededor del mundo. Live Aid reveló que el rock no es solo entretenimiento; es, en esencia, una herramienta capaz de generar el cambio social y fomentar la acción colectiva.

Hoy, vienen a mi memoria las intensas noches en Breña, Cercado de Lima, La Victoria y otros lugares donde el culto al rock ratificaba actos de resistencia cultural, un llamado a no conformarnos, a cuestionar y desafiar el statu quo.

En esta conmemoración, levanto mi voz en honor a Guillermo, a Gerardo Manuel y a todos quienes, como nosotros, encuentran en la música una razón para seguir. Que nuestra pasión por el rock nos recuerde que en cada nota hay una historia por contar y que cada melodía es un paso hacia un futuro donde la autenticidad nunca se apague.