• JUEVES 12
  • de marzo de 2026

Opinión

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Reflexiones

Los ‘coachs’ y sus charlas


Editor
Verónica Coello Moreira

Comunicadora social y escritora


Así que después de esta charla “motivacional” me quedé pensando en la cantidad de motivadores de todo orden que han salido desde debajo de las piedras con la fórmula secreta para ser felices, bajar de peso, maquillarnos como diosas, vestirnos como gente millonaria, peinarnos a la última moda, preparar la comida más saludable del planeta, preparar los jugos desintoxicantes o desinflamatorios que nos llevarán a vivir para siempre, hacer deporte de la forma correcta o simplemente para vivir “como se debe” y me hace gracia; la verdad, es impresionante la seguridad con la que mucha gente va por las redes sociales sintiendo que tienen la verdad de su lado, pero temo que cuando se apaga la cámara o suben la historia a sus redes sociales no se parecen a lo que predican en sus redes.

Por tanto, cada día estoy más convencida de que el mundo que se vive dentro de las pantallas es un mundo tan caótico y falso que definitivamente me quedo con la vida real, donde me levanto despeinada, pero agradezco que estoy viva en silencio sin que mis “seguidores” se enteren si tengo una relación con Dios o con la Pachamama y de qué manera vivo esa relación. Me gusta comer, elijo lo menos frito y grasoso posible, pero no me pierdo un momento por pensar en las calorías. He aprendido que viviendo sumergida en gimnasios, comiendo extremadamente saludable y bebiendo solo agua también me voy a morir, así que los días, meses o años que me restan he elegido disfrutarlos, aunque no sea como los coachs de turno lo recomienden.

De este modo, creo que las personas deberíamos aprender a ahorrarnos los consejos que no se nos han solicitado y dejar que las personas vivan a su manera, especialmente pasada cierta edad, después de todo ¿quiénes nos creemos que somos para juzgar al que vive distinto? Las redes sociales están ahí para cazar un público que desea consumir su contenido y está bien, pero quienes vivimos en la vida real también tenemos derecho a vivir como deseamos, corolario, me quedo con las palabras de Hans Christian Andersen: “Disfruta de la vida. Hay tiempo de sobra para estar muerto”.