• DOMINGO 12
  • de abril de 2026

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Reflexiones

Avatares IA, herramientas de inclusión


Editor
Carlos Fernández García

Docente investigador en MediaLab UNMSM


En el estudio Avatares generados por inteligencia artificial: innovación al servicio de comunidades vulnerables, presentado en el ICOMTA 2025, abordo el cómo la inteligencia artificial puede emplearse para la inclusión social. El potencial inclusivo de la IA es notable, especialmente para grupos históricamente marginados como personas con discapacidad, niños con trastornos del desarrollo, comunidades indígenas y adultos mayores.

Un ejemplo clave es Illariy, un avatar transmedia polígloto que preserva lenguas originarias como el quechua, aimara y awajún, actuando como presentadora de noticias, influencer o agente pedagógico. En este contexto, medios como El Peruano y Andina, en colaboración con MediaLab UNMSM lideran la integración de lenguas originarias en sus contenidos.

Demostrado está que la IA, guiada por principios éticos y sociales, se convierte en una herramienta clave para construir una sociedad intercultural e inclusiva. En la Universidade Federal de Minas Gerais se impulsa en estos días un diálogo entre el Perú y Brasil inspirado en Illariy, para crear avatares que promuevan la diversidad cultural y lingüística en el continente.

Otras iniciativas incluyen Marla, avatar que mejora habilidades sociales en niños con trastorno del espectro autista (TEA), y El Pana y La Chama en Venezuela, que protegen la identidad de periodistas en contextos de censura. También existen avatares conversacionales para apoyo emocional (EmocionalBot) y avatares inmersivos que difunden discursos sociales.

Algunos medios de comunicación social peruanos tuvieron que jubilar tempranamente a sus avatares porque no entendieron que la inteligencia artificial debe tener un propósito, más allá de la jactancia o alarde tecnológico de los equipos periodísticos en la creación de avatares IA.

Los avatares IA enfrentan desafíos éticos y el riesgo de reproducir sesgos algorítmicos culturales, lingüísticos, sociales y de género, incluyendo representaciones sexualizadas o negativas hacia personas con discapacidad.

La automatización de la identidad digital también plantea dilemas éticos y el riesgo de precarizar el trabajo creativo. La accesibilidad no es equitativa debido a costos y la dependencia de grandes plataformas, lo que limita su adopción en comunidades vulnerables. Es fundamental diseñar estas tecnologías para promover la equidad.