Central
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Los ajíes están presentes en la dieta de los peruanos desde las primeras poblaciones que habitaron nuestro vasto territorio. Fueron descubiertos y domesticados por los antiguos peruanos e incorporados a su dieta junto con otros alimentos de origen vegetal y animal que, combinados armoniosamente, dieron origen a los primeros platos de las civilizaciones prehispánicas.
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Protagonista
Los ajíes son protagonistas de la gastronomía peruana, cada vez más valorada en el ámbito internacional, y su presencia es infaltable en platos bandera como el cebiche, el lomo saltado, la causa, la papa a la huancaína, el rocoto relleno, el ají de gallina y muchos otros que conquistan paladares en el mundo.
Con la conquista española empezó el mestizaje cultural que recibió el aporte europeo y africano para incrementar la variedad de potajes en los que los ajíes consolidaron su protagonismo como insumos estelares.
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Y esta participación crucial de los ajíes continuó con el aporte asiático a partir del siglo XIX y se mantiene vigente hasta la actualidad gracias al gran conocimiento acumulado en el tiempo y la innovación constante.
Las picanterías regionales constituyen el santuario en el que se veneran a los ajíes peruanos, utilizándolos con maestría en la preparación de suculentos potajes que representan a pueblos herederos de tradiciones culinarias ancestrales y enriquecidas con el mestizaje.
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El Perú cuenta con más de 350 variedades de ajíes, rocotos y pimientos registradas, cultivadas en los 24 departamentos.
Los más conocidos y comercializados son los ajíes amarillo, panca, charapita, montaña, rocoto, limo, entre otros.
La denominación científica del ají es Capsicum, nombre en latín que describe la especie de cápsula que es el fruto, cuyo interior hueco alberga las semillas.