Opinión
Médico cirujano y especialista en coloproctología
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los alimentos ultraprocesados, diseñados para ser consumidos de modo rápido y fácil, representan una tendencia y un problema mundial. Señala que su consumo está vinculado al incremento del sobrepeso y la obesidad, y otras enfermedades no transmisibles relacionadas con la dieta.
Estos productos empacados y listos para consumir son prácticos y sabrosos; sin embargo, tienen un impacto negativo en la salud de las personas y su consumo frecuente puede generar consecuencias negativas, sobre todo para la salud intestinal.
Se trata de alimentos procesados industrialmente a base de sustancias extraídas de alimentos y contienen aditivos como azúcares, aceites, grasas, sal y potenciadores del color, sabor y aroma. Incluyen sustancias derivadas de alimentos, pero no usadas en la comida casera, como aceites hidrogenados, almidones modificados o los aislados de proteína.
Contienen aditivos para imitar y aumentar las cualidades sensoriales de los alimentos naturales o para ocultar las cualidades no atractivas del producto final.
Estos alimentos incluyen las bebidas y jugos envasados y azucarados, los snacks dulces y salados, galletas, panes industriales, tortas, caramelos, cereales, productos cárnicos reconstituidos y platos previamente preparados.
En vista de que son pobres en fibras y ricas en grasas, los alimentos ultraprocesados impactan en mayor medida en la salud intestinal y favorece la aparición de cuadros como el estreñimiento crónico, que no solo es una molestia pasajera, sino que también puede convertirse en la puerta de entrada de diversas complicaciones, desde dolor y sangrado por hemorroides o fisuras hasta problemas serios como el prolapso rectal, aunque el estreñimiento crónico también está condicionado a estilos de vida cada vez más sedentarios.
Para prevenir los efectos nocivos de los alimentos ultraprocesados es recomendable que la población reduzca la ingesta de estos productos, incluya en su dieta más frutas, verduras y cereales integrales, mantenga una buena hidratación, realice actividades físicas regularmente y consulte con un médico especialista ante síntomas como sangrado, dolor o dificultad para evacuar.