• VIERNES 12
  • de junio de 2026

En confianza

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Wilfredo Sandoval y Raúl Herrera. músicos

“Nunca pensamos que iban a recordarnos tanto”

Los Belking’s llegan al medio siglo de existencia tratando de demostrar su vigencia. Nos cuentan sus logros.
Los Belking’s cumplen 50 años y sus principales protagonistas lo celebran el 25 de abril en el Parque de la Exposición.

–¿Qué celebran, además de sus 50 años?

– Willy Sandoval (WS): Esta es una brillante oportunidad para mostrarnos ante los más jóvenes, que aún no nos conocen, y para demostrarles a los papás que vieron cómo éramos, cómo sonamos ahora. Y el concepto de Belking’s 5.0 es el de 50 años, pero tecnológicamente avanzados.

–¿Pensaron que 50 años después de formar el grupo seguirían haciendo música?

–Raúl Herrera (RH): Nunca lo imaginamos. Nunca pensé que iban a recordarnos tanto tiempo. Ni yo mismo puedo creer que han pasado 50 años. Ya no puedo decir que tengo esa edad [ríe]. De no haber hecho esto, sería contador, porque estudiaba secundaria comercial. Todos mis amigos son contadores. Yo cuento cuentos nada más.

WS: Yo estudié Administración de Empresas e Ingeniería Mecánica.

–Pero eso fue mucho después de que ustedes se conocieran.

–RH: Estudiaba secundaria comercial y Willy secundaria común en el Melitón Carvajal.

WS: Estábamos en ambientes totalmente distintos. Un día invité a mi casa a dos personas de la orquesta estudiantina del colegio. Ellos llevaron a Raúl. Al final el único que se quedó para tocar fue él.

RH: Estábamos en primero o segundo año. En tercero empezamos a ser Los Belking’s.

–¿Cómo es que les vino la afición por la música?

–RH: Tocaba en casa. Cuando fui a casa de Willy supe que a él también le gustaba tocar.

WS: Tenía una guitarra eléctrica nacional. Para entonces había escuchado a los Beach Boys y era fanático de ellos. Quería que mi guitarra sonara así.

RH: Me gustaba escuchar por la radio a Los Ventures. Guardaba su música en mi memoria, porque no había grabadora.

– Ustedes hicieron temas instrumentales en una época en la que la moda eran grupos con voces, como Los Beatles. ¿Por qué eligieron esa ruta?

– RH: Sí teníamos cantante al inicio, pero no cantaba bien.

WS: ¡Sí cantaba bien, Raúl! No tenía una figura carismática, pero lo hacía bien. Se llamaba Daniel Rosario. El DJ Gustavo Galliani me dijo que podía hacernos grabar, pero nos condicionó a que no tuviéramos vocalista. Daniel se fue tranquilo y lo que hizo fue convertirse en mejor guitarrista que nosotros.

–En la carátula de su primer disco de larga duración se les ve casi niños.

–RH: Yo llevaba ese disco al colegio. Los profesores me lo pedían.

WS: Ahora los chicos aprenden rápido, porque ven videos en internet. Antes solo teníamos la radio. Eso nos desarrolló la creatividad, porque como no veíamos cómo eran las cosas, nos las imaginábamos. Tratábamos de obtener un sonido que no sabíamos cómo se hacía.

– ¿Cómo se dieron cuenta de que ya eran populares?

– RH: La radio ponía nuestros discos, nos llevaban a provincias y nos perseguían las chicas [ríe].

WS: Todo el día sonaban nuestros discos: ‘La playa’, ‘Tema para jóvenes enamorados’. Y hacíamos al mes aproximadamente 30 matinales, todo el año.

–¿Y por qué se acabó el grupo si todo iba tan bien?

–WS: En la mayoría de las bandas los músicos habían terminado la universidad y debían ejercer sus profesiones. Eso me pasó y creo que a todos los demás.

RH: Cuando el grupo terminó en 1974, me casé. Había que pensar en la familia y fui a buscarme la vida. Toqué mucho en la Sierra, con Los Datsuns y La Quinta Rebelión. Luego fui a la Selva y aprendí a tocar cumbia y chicha.

–¿Encontró similitudes entre rock y chicha?

–RH: Son diferentes. No se pueden comparar… Bareto tocaba una música muy bonita, de estilo jazz y reggae.

–¿Cómo tomaron la noticia de que en pleno siglo XXI en Europa estaban descubriendo su música y elogiándola?

–RH: Por eso volvimos a ensayar en 2003.

–WS: Nos sorprendimos, y no hemos parado.