Cultural
Estos cancioneros fueron publicados entre 1892 y 1940, y se conservan en las colecciones históricas de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP).
Valor
El reconocimiento responde a su valor documental: en ellos se recopilan canciones que muestran la vida cotidiana, la sensibilidad social y los sentimientos nacionales durante las primeras décadas del siglo XX.
Estos cancioneros también permiten analizar la evolución de la música criolla y andina, sobre todo en las décadas de 1920 y 1930.
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Entre los títulos declarados están El cancionero de Lima y La Lira Limeña.
La Biblioteca Nacional custodia estas publicaciones, que ahora tienen estatus legal como bienes culturales insustituibles.
Estilos
Varios editores de cancioneros usaron seudónimos para firmar o dirigir estas publicaciones, una práctica común en la prensa popular de inicios del siglo XX.
Pedro Casanova dirigió La Lira Limeña bajo el nombre de Drope A. Von Asca, mientras Manuel Eleuterio Ledesma se identificó como Marqués de Lema en El cancionero de Lima.
Ese uso de nombres ficticios definió un estilo editorial propio que mezclaba anonimato y personaje público.
En contraste, la Recopilación de Yaravíes de 1894 fue impresa por la Imprenta del Estado, lo que evidencia la presencia de ediciones oficiales dentro de un conjunto dominado por iniciativas privadas.
Documentos
Los cancioneros destacan por su valor documental. Son piezas únicas que conservan características materiales y editoriales irrepetibles: formatos pequeños, portadas ilustradas, ediciones periódicas y recopilaciones temáticas que reflejan usos y consumos culturales de su tiempo.
Sus particularidades permiten reconstruir cómo circulaba la música en una sociedad en transición entre el siglo XIX y el XX.
Además, estos materiales fortalecen la memoria nacional porque documentan la transformación social posterior a la Guerra del Pacífico.
Los contenidos musicales muestran aspiraciones urbanas, tensiones sociales y formas de identidad que se consolidaron en las primeras décadas del siglo XX.
En conjunto, permiten seguir la evolución de géneros como el yaraví, la música criolla y repertorios populares que acompañaron la modernización temprana del país.
Cifra
45 cancioneros populares peruanos han sido declarados Patrimonio de la Nación.