• MIÉRCOLES 20
  • de mayo de 2026

Ciencia y Tecnología

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NASA prepara a la tripulación de Artemis II como científicos y sujetos de estudio

 

Un laboratorio humano en el espacio profundo

Aunque Artemis II está diseñada para confirmar el rendimiento del hardware y los sistemas de soporte vital en espacio profundo, la misión irá más allá: la tripulación actuará simultáneamente como científicos y sujetos de estudio voluntarios. Su participación permitirá conocer cómo cambia la salud humana en un entorno más extremo que el de la Estación Espacial Internacional. Los resultados permitirán desarrollar nuevas medidas de protección para futuras misiones a la Luna y Marte.

Una de las principales áreas de investigación será ARCHeR (Artemis Research for Crew Health and Performance), centrada en comprender cómo el sueño, el estrés, la cognición y el trabajo en equipo se ven afectados durante un viaje al espacio profundo. Los astronautas usarán pulseras que monitorizarán su sueño y actividad durante toda la misión, complementadas con pruebas pre y posvuelo que evaluarán funciones cognitivas, comportamiento y calidad del sueño. Estos datos ayudarán a diseñar mejores protocolos de apoyo para tripulaciones futuras.

Otro estudio clave se centrará en los biomarcadores inmunitarios, mediante muestras de saliva y sangre recolectadas antes, durante y después del vuelo. Este análisis permitirá estudiar cómo el cuerpo responde a la radiación, el aislamiento y la distancia a la Tierra. Además, se evaluará si ciertos virus latentes, como los que causan varicela o herpes zóster, pueden reactivarse en el espacio profundo, fenómeno ya observado en la órbita baja.

La misión también empleará la tecnología AVATAR, basada en “órganos en un chip” que replican funciones celulares del cuerpo humano. Por primera vez, estos dispositivos serán utilizados más allá de los cinturones de radiación de Van Allen. Los chips, desarrollados con células de médula ósea de los astronautas, permitirán estudiar cómo reacciona este tejido ante la radiación y la microgravedad. Los resultados podrían personalizar kits médicos para futuras misiones y abrir nuevas posibilidades de tratamientos en la Tierra.

Artemis II integrará también el programa de Medidas estándar, que recopila datos fisiológicos y cognitivos desde seis meses antes del lanzamiento hasta un mes después del regreso. Las muestras de sangre, orina y saliva, junto con pruebas vestibulares, musculares, oculares y cognitivas, ofrecerán el conjunto más completo de información sobre cómo se adapta el cuerpo humano al espacio profundo. Con estos datos será posible predecir la capacidad de adaptación de las tripulaciones en un viaje a Marte.

Radiación, observación lunar y ciencia en tiempo real

Siguiendo los resultados de Artemis I, la NASA equipará la nave espacial Orion con detectores de radiación activa y pasiva, incluyendo los nuevos dispositivos M-42 EXT desarrollados con la agencia espacial alemana DLR, con seis veces más resolución que la versión anterior. Los astronautas también portarán dosímetros personales. Con esta red de sensores, el equipo de control en tierra podrá evaluar cualquier incremento de radiación y guiar a la tripulación para protegerse si fuera necesario.

Durante el sobrevuelo lunar, la tripulación realizará observaciones directas de la superficie, documentadas mediante fotos y grabaciones de audio. Por primera vez desde 1972, ojos humanos podrán observar de cerca regiones de la Luna, incluyendo potencialmente áreas del lado oculto. Estas observaciones complementarán décadas de cartografía orbital y ayudarán a estudiar la geología lunar y planificar futuras misiones de superficie.

Artemis II incorporará un director científico de vuelo, coordinando en tiempo real con especialistas en geología lunar, volcanismo, cráteres de impacto y depósitos de hielo. Este equipo, ubicado en el Centro Espacial Johnson, apoyará a la tripulación con análisis inmediatos y preguntas específicas para guiar la observación científica, preparando el camino para futuras misiones lunares tripuladas.

Finalmente, la misión llevará CubeSats internacionales que serán liberados desde la etapa superior del cohete SLS. Argentina, Corea del Sur, Arabia Saudita y Alemania aportarán pequeños satélites que estudiarán la radiación, la meteorología espacial y los efectos del entorno sobre componentes electrónicos. Aunque estos experimentos no forman parte directa de los objetivos primarios de Artemis II, amplían la comprensión del espacio profundo y apoyan futuras misiones de exploración.

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